Por: Esteban Oviedo 21 enero, 2014
Los números de la propaganda
Los números de la propaganda

Liberación Nacional (PLN) y el Movimiento Libertario fueron los partidos políticos que más dinero reportaron como invertido en propaganda durante los primeros meses de esta contienda electoral.

Hasta el 30 de noviembre, el PLN había desembolsado ¢600 millones y el Libertario casi ¢400 millones por espacios en televisión, radio, vallas publicitarias o páginas electrónicas, entre otros medios.

En tercer lugar, el Partido Acción Ciudadana (PAC) dio cuenta de gastos por poco más de ¢200 millones antes de que se iniciara la tregua electoral de diciembre.

Por su parte, para finales de noviembre, la Unidad Social Cristiana (PUSC) y el Frente Amplio (FA) informaron de montos ínfimos girados en comparación con los otros tres partidos.

El PUSC había pagado ¢32 millones en propaganda y el Frente Amplio, ¢25 millones.

Estas dos agrupaciones empezaron a difundir publicidad de manera masiva en diciembre.

El PAC y el Libertario lanzaron su propaganda desde principios de octubre, mientras el PLN empezó a finales de ese mes.

Los datos sobre la inversión en propaganda se desprenden de la lectura de los últimos estados financieros que cada partido debió entregar al Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), en diciembre.

Los reportes cubren el período que se extiende del 1.° de julio al 30 de noviembre del 2013. Oficialmente, la campaña electoral se inició el 2 de octubre.

Para esta campaña, el PLN dispone de un financiamiento bancario por ¢6.300 millones. El Libertario y el PAC negociaron fideicomisos por ¢2.500 millones cada uno, aunque ambas agrupaciones pretenden gastar más.

El PUSC emitió bonos por ¢1.000 millones para enfrentar sus gastos y el Frente Amplio obtuvo un financiamiento por ¢720 millones.

Para reembolsar los gastos de los partidos, el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) dispone de un total de ¢18.150 millones.

TV, lo principal. Entre estos cinco partidos, gastaron ¢1.252 millones en el inicio de la campaña. Más de la mitad de ese dinero se invirtió en espacios de televisión, medio al que se destinaron ¢715 millones.

Esta cifra equivale a casi el 60% de la girada por propaganda.

Casi un 20% se gastó en radioemisoras y un 10% en vallas. Los medios digitales han absorbido menos de un 2% de la suma total.