Encomendará a nuevos diputados ‘cuidar’ a los empleados públicos

 14 abril, 2014

Los diputados electos del Partido Liberación Nacional (PLN) temen que el Partido Acción Ciudadana (PAC) desate una “cacería política” contra los funcionarios de instituciones públicas, que fueron nombrados durante los gobiernos verdiblancos.

Pero el presidente electo, Luis Guillermo Solís, dijo ayer que no asumirá el poder con la intención de perseguir a los empleados que se desempeñan en mandos medios actualmente.

No obstante, el futuro gobernante sí confirmó que realizará un balance de la situación en cada ministerio e institución autónoma, durante los primeros 100 días de su gobierno, que se iniciará el jueves 8 de mayo.

Control político con lupa. Rolando González, diputado electo por el PLN en Alajuela, afirmó que, ante esa decisión, el resguardo de los empleados estatales frente a cualquier acto de persecución política será “un elemento sustantivo” en la labor que realizará el futuro jefe de fracción verdiblanca.

Los próximos legisladores del PLN elegirán, el 22 de abril, al líder de la bancada, que fungirá a partir del 1.° de mayo.

“No toleraremos ningún acto de cacería política o de persecución contra funcionarios públicos, ni que se ataquen, por razones partidistas, entidades estatales o programas aprobados por el PLN y cuyos resultados sean defendibles”, afirmó González.

Su compañero de bancada, Antonio Álvarez Desanti, consideró que la fracción electa liberacionista está obligada a actuar en caso de que el futuro gobierno del PAC actúe con “revanchismos” políticos.

“Para eso tendremos la herramienta del control político a disposición nuestra y que nadie dude de que la utilizaremos para denunciar actos arbitrarios contra empleados públicos, que no son del PAC”, expresó quien fuera el jefe de campaña del excandidato, Johnny Araya.

Sentará responsabilidades. Luis Guillermo Solís dijo no sentirse amedrentado por el anuncio de que el PLN, con la bancada más grande (18) del periodo 2014-2018, realizará un estricto control político sobre su administración.

Por el contrario, Solís dijo estar agradecido con esa actitud de los verdiblancos, pero les reclamó, al mismo tiempo, el no haber aceptado ese tipo de fiscalización de parte de la oposición, durante los últimos dos gobiernos liberacionistas.

“Me tocará hacer una rigurosa rendición de cuentas, no para perseguir a nadie, sino para sentar las responsabilidades del caso, porque no estoy dispuesto a achacarme errores de otros”, dijo.

El futuro gobernante adelantó que echará mano de todos los controles administrativos, que facilita la legislación, para efectuar el balance respectivo en cada ministerio y entidad pública.

“Espero que los documentos estén donde tengan que estar cuando lleguemos a buscarlos, sin que ningún mañoso los desaparezca o los queme”, advirtió.

Solís afirmó que no se dejará llevar por los rumores que escucha sobre la situación que heredará del Gobierno.

“Hay gente que me dice que la situación es catastrófica; otros, que llegaré a un paraíso. Hay que investigar; al país le urge”, puntualizó el presidente electo.