Grupo necesita dinero para saldar deuda de ¢203 millones de campaña

 18 agosto, 2014

Liberación Nacional (PLN) obligó a sus asesores en la Asamblea Legislativa a donar al menos el 1% de su salario para pagar deudas que el Partido contrajo en la última campaña electoral, y para cubrir sus gastos ordinarios.

Con esa norma, cada uno de los 104 funcionarios de confianza de los diputados verdiblancos, que en promedio ganan ¢1,3 millones, deberá desprenderse mensualmente de ¢13.000. Al año, cada uno donaría ¢156.000 al PLN.

La medida comenzó a ejecutarse la semana antepasada, cuando a cada asesor se le entregó una boleta con la que, mediante su firma, debía comprometerse a contribuir mes a mes.

Según la directora administrativa del PLN, Alexandra Valverde, los colaboradores disponen de tres opciones para hacer la donación: mediante una deducción automática a su salario, un depósito bancario o en efectivo.

“El artículo 54 del Código Electoral nos faculta a pedir las contribuciones. En el inciso e), dice que uno de los deberes de los miembros de los partidos es contribuir económicamente según sus posibilidades. Hasta ahora, nadie se ha negado, pero, si alguien no quisiera, se informará al comité ejecutivo”, explicó Valverde.

Para hacer el cobro obligatorio, el actual Comité Ejecutivo hizo valer un acuerdo tomado por unanimidad el 22 de agosto del 2013 por la Asamblea Nacional del Partido.

Ese día, se aprobó una moción que reformó el estatuto del PLN, de manera que los liberacionistas electos en cargos públicos, o nombrados en puestos de confianza, deben contribuir obligatoriamente con un aporte mínimo del 1% de su salario bruto o dieta.

La reforma fue promovida por el actual diputado Rolando González, quien en el 2013 era el gerente de campaña del candidato presidencial, Johnny Araya Monge. Este último apoyó la propuesta.

“Históricamente existían las contribuciones para el mantenimiento del Partido, pero esa norma fue excluida en algún momento. Ahora la restablecimos. El haberla quitado resultaba lesivo para las finanzas de la agrupación y afectaba el espíritu de solidaridad de los liberacionistas”, dijo González.

El legislador agregó que la contribución se exige a quienes ocupen un puesto de elección popular.

En cuanto a los que son nombrados asesores de diputados liberacionistas, por ejemplo, alegó que “moralmente” tienen el compromiso de hacer las donaciones, aunque legalmente puedan alegar una violación de sus derechos.

“Por solidaridad con los diputados, esperamos que contribuyan. Es un modelo en proceso, que solo incluye a quienes fueron nombrados después del 22 agosto del 2013. Ahora les toca a los diputados y sus colaboradores de confianza, después les tocará a alcaldes y regidores”, expresó González, legislador alajuelense.

Pagar deudas. Al inicio, la medida permitirá que el PLN reciba anualmente unos ¢24 millones durante estos cuatro años, entre el aporte de los 18 diputados (¢38.000 mensuales) y sus 104 asesores. Ese dinero se usará para saldar las deudas no cubiertas que, a junio el PLN, sumaban ¢ 203 millones con proveedores.

Liberación Nacional adeuda principalmente el pago de facturas por concepto de prestaciones del personal que contrató de modo permanente en la campaña, así como el pago por una auditoría externa del fideicomiso con el Banco Lafise.

El Partido también debe un aumento en el pago de horas extras durante noviembre, diciembre y enero pasados, antes de que se celebrara la primera ronda electoral, del 2 de febrero.

Además, el PLN tiene que pagar facturas por el alquiler de servidores de Racsa y un software para administrar imágenes que se contrató a la empresa RICOH.

Según el tesorero verdiblanco, Alex Sibaja, la solicitud de donaciones a funcionarios públicos liberacionistas es uno de los mecanismos que aplican para generar donaciones permanentes.

“El Partido no genera ingresos fijos; dependemos de las donaciones para no tener pasivos. Nuestros colaboradores han salido a la búsqueda de donadores permanentes”, aseveró Sibaja.

De momento, la agrupación se mantiene con un préstamo que posteriormente pretende cancelar con los ¢526 millones que reservó de la deuda política para su organización y que cobrará al Tribunal Supremo de Elecciones (TSE).

Los problemas financieros de Liberación Nacional radican en la derrota electoral de Johnny Araya. El Partido planeaba ganar en primera ronda y obtener al menos el 40 % de la votación, porcentaje que al final fue de 29,7 %, según datos del TSE.

Tal situación hizo que el PLN solo tuviera derecho a ¢5.260 millones, en vez de los más de ¢6.000 millones que aspiraba.

El PLN cobró al Tribunal ¢1.100 millones más del monto que le corresponde de la contribución estatal.

La agrupación presentó facturas por ¢5.600 millones y solo tiene derecho a ¢4.500 millones.