Pena iría de seis meses a cuatro años; lesiones culposas serían sancionadas

Por: Aarón Sequeira 21 septiembre, 2016
Los ataques de perros peligrosos son emergencias que se presentan con frecuencia en el país; en muchos de los casos, las víctimas son menores de edad. | EYLEEN VARGAS.
Los ataques de perros peligrosos son emergencias que se presentan con frecuencia en el país; en muchos de los casos, las víctimas son menores de edad. | EYLEEN VARGAS.

Los dueños de animales que le causen daño o maten a una persona tendrían que responder hasta con cuatro años de cárcel por las acciones de sus mascotas o por la omisión de mantenerlas bajo un buen cuidado.

La aprobación del proyecto de ley 19.660, actualmente en trámite legislativo, creará las sanciones para las personas que, por irresponsabilidad o a propósito, causen que otra persona muera en las fauces de un animal incontrolable.

La reforma es una propuesta del Frente Amplio que, originalmente, estaba destinada a crear las penas a raíz de incidentes en que las víctimas eran niños y los “agresores”, perros bravos.

Por eso se tramitó en la Comisión de Juventud, Niñez y Adolescencia, donde estuvo en discusión hasta ayer, cuando se le hicieron las modificaciones finales para emitir un dictamen.

El presidente de ese foro, el diputado Fabricio Alvarado, explicó que, durante las audiencias que se realizaron en el trámite de la iniciativa, lograron determinar que no solo son los niños las principales víctimas de los perros violentos.

En el plan original, además, la idea era imponerles a los dueños de estos animales la pena de cárcel entre seis meses y ocho años; sin embargo, al final se estableció como pena máxima la de cuatro años.

Con esto, el dueño del animal que mate a alguien no podrá eludir la prisión, sobre todo si ha azuzado a su mascota o ha sido negligente en su cuido.

Una vez dictaminada la iniciativa legal, esta pasará al plenario para su discusión final.

Ataques frecuentes. Según indicó José Ramírez, del Frente Amplio, en el 2015 la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) reportó 3.760 atenciones por mordeduras o ataques de perros.

El caso más reciente, reportado por La Nación, sucedió en julio pasado, en Limón, cuando un niño de tres años fue atacado por un perro american staffordshire, que lo mordió en cuello y cabeza.

En marzo del 2015, el Hospital Nacional de Niños detalló que debían atender a un infante mordido por un perro cada tres días.

Ese mismo año hubo artículos periodísticos para reportar incidentes de este tipo, en enero en Curridabat, y en febrero en Carrillos de Alajuela. Este 2016, el año empezó con una agresión de un pitbull en Hatillo, a una menor y su abuela, y un american stafford a dos menores de edad, en media calle, en Cartago.

El caso más polémico sucedió en noviembre del 2005, cuando dos perros rottweiler, llamados Hunter y Oso, mataron al nicaragüense Natividad Canda, quien intentó ingresar a una propiedad privada, también en Cartago.

Siete policías fueron llevados a juicio, acusados de no intervenir para rescatar al individuo; sin embargo, salieron absueltos.

Mordeduras. Una vez que el Congreso apruebe el proyecto, también las lesiones que esos animales puedan causar serán sancionadas con cárcel, pero con castigos menores.

De esa forma, se crea un nuevo artículo, el 130 bis, en el Código Penal, donde se establece que el dueño de un animal que le cause daño físico a alguien, deberá pagar de 15 días a tres meses de cárcel, o bien, 80 días multa.

Si el dueño suelta o azuza al animal a propósito, la pena estipulada en el plan sería de tres a seis meses, y de entre seis meses y un año de prisión si el animal causa daño físico a alguien, por instigación del dueño o responsable de la mascota.