Posposición de sociedades de convivencia suscitó fuerte oposición

Por: Esteban Oviedo, Aarón Sequeira 2 mayo, 2014
El diputado Henry Mora (centro) fue juramentado cerca de las 5 p. m. como el nuevo presidente del Directorio Legislativo. De izquierda a derecha lo acompañan Nidia Jiménez, primera prosecretaria, Marcela Guerrero, vicepresidenta, Luis Vásquez, primer secretario, Jorge Rodríguez, segundo secretario y Laura Garro, juramentada en la segunda prosecretaria.
El diputado Henry Mora (centro) fue juramentado cerca de las 5 p. m. como el nuevo presidente del Directorio Legislativo. De izquierda a derecha lo acompañan Nidia Jiménez, primera prosecretaria, Marcela Guerrero, vicepresidenta, Luis Vásquez, primer secretario, Jorge Rodríguez, segundo secretario y Laura Garro, juramentada en la segunda prosecretaria.

Forzado por el Frente Amplio, el PAC rompió ayer el acuerdo que había alcanzado con el partido evangélico Renovación Costarricense para congelar por un año el proyecto de ley de sociedades de convivencia, que reconocería las uniones de personas del mismo sexo.

El frenazo, motivado también por la reacción de la gente en las redes sociales, permitió al Partido Acción Ciudadana (PAC) mantener los votos frenteamplistas para ganar la presidencia del Congreso en el primer año del gobierno de Luis Guillermo Solís.

Henry Mora, legislador herediano, fue elegido con 30 votos para dirigir la Asamblea Legislativa gracias al apoyo de los 13 diputados del PAC, los nueve del Frente Amplio (FA) y los ocho del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC). La cohesión de este último terminó de amarrar el triunfo del oficialismo.

La vicepresidencia fue para la josefina Marcela Guerrero, también de Acción Ciudadana. En la primera y segunda secretarías, fueron designados los socialcristianos Luis Vásquez (Limón) y Jorge Rodríguez (Cartago). Eso obliga al PAC a compartir con la Unidad la administración del Congreso.

Las prosecretarías las ocuparán Nidia Jiménez (Alajuela) y Laura Garro (Puntarenas), del PAC.

18 horas. La noche del miércoles el PAC había amarrado 32 votos sumando los de su fracción, los del Frente Amplio (FA), los del PUSC y los dos de Renovación Costarricense.

Con tal panorama, ayer a las 7 a. m. la oposición casi daba por desechada la idea de conformar una alianza para pelear por el Directorio. Liberación Nacional (PLN) anunció que votaría por una papeleta propia, al igual que el Movimiento Libertario (ML).

Sin embargo, minutos antes de iniciarse la sesión a las 9 a. m., Gonzalo Ramírez, de Renovación, advirtió de que no habían finiquitado con el PAC el polémico acuerdo por el que la fracción oficialista prometía no promover, por un año, el plan de sociedades de convivencia.

El FA, al igual que los movimientos gais, no avalaron el pacto inicial de Acción Ciudadana. Gerardo Vargas, jefe frenteamplista, entraba y salía de una oficina del PAC en la que, cuando la prensa entró, nadie hablaba.

Luego, Vargas relató que al trascender el acuerdo entre el PAC y Renovación, se reunieron de emergencia porque consideran que el plan de sociedades de convivencia es prioritario. “Este país no puede seguir negando derechos a personas a las que se los han negado por años de años”, enfatizó.

“Tuvimos una reunión muy temprano y la fracción tomó el acuerdo de que los votos del Frente Amplio no iban si estaba de por medio impedir que en este plenario se conozca el proyecto”, dijo Vargas.

Al iniciarse la sesión a las 9 a. m., Óscar López, de Accesibilidad Sin Exclusión (PASE), confirmó la sensación de que al PAC se le había caído el acuerdo y pidió un receso.

Ante esos hechos, Juan Luis Jiménez, jefe de Liberación, pausado y ecuánime, dijo que esperaban que las demás fracciones opositoras se sentaran de nuevo en la mesa de negociación, donde seguían disponibles los 18 votos verdiblancos.

El PAC corrió a reunirse con el Frente Amplio. Los opositores se encontraron en la oficina del libertario Otto Guevara.

A las 9:40 a. m., Rafael Ortiz, jefe de fracción del PUSC, salió en busca de su colega Jorge Rodríguez para saber si mantenía su compromiso. En los días previos, Rodríguez y Humberto Vargas habían conversado con el PLN y el ML sobre la posibilidad de formar una papeleta opositora encabezada por Vargas o por Mario Redondo, de Alianza Democrática Cristiana.

Ortiz encontró a Rodríguez en un pasillo, se abrazaron y el carteginés le respondió al jefe de la bancada: “Yo me quedo, es mi palabra. Que no sean cobardes, eso no se hace. Fijo, fijo que quedo”.

A las 10:15 a. m., Henry Mora caminaba abrazado rumbo al plenario junto con Rodríguez, quien reiteraba su compromiso y se convertía en el voto 29 que aseguraba el gane al PAC.

Henry Mora dijo que irían a la votación sin Renovación y Ortiz enfatizaba que Rodríguez era un “hombre de palabra”. Iban al plenario cuando el pastor Gonzalo Ramírez, de Renovación, los topó y se reunieron.

Ruptura. Ramírez salió a las 11 a. m. y se reunió con Víctor Hugo Morales, diputado del PAC que se mantiene separado de la fracción.

Pronto, el pastor regresó a reunirse de nuevo con Mora, los del Frente Amplio y la Unidad pero, a las 11:30 a. m., salió hacia el plenario el bloque de los diputados del PAC, PUSC y FA encabezado por Morales, quien afirmó que lo importante era la vía del diálogo.

Ramírez salió último, anunciando que Renovación no alcanzó un acuerdo con Acción Ciudadana porque la fracción oficialista se echó para atrás con detener las sociedades de convivencia.

“Para nosotros es muy importante defender el matrimonio entre hombre y mujer. Los temas provida no los negociamos. No puedo hablar de traición, pero no se cumplió con la negociación”, declaró.

Ante la posición de los frenteamplistas, el PAC debió romper en definitiva con los cristianos.

“Los votos del Frente Amplio eran muchos y ellos argumentaron muy bien el tema de sociedades de convivencia y nosotros lo compartimos”, declaró Emilia Molina, jefa de fracción de Acción Ciudadana.

Mientras tanto, en la protesta que se realizaba en la calle frente al edificio del Congreso, Marco Castillo, presidente del Movimiento Diversidad, recibió una llamada a las 11:45 a. m.

Un diputado frenteamplista le informaba de que el PAC había echado para atrás en su acuerdo con las agrupaciones evangélicas.

En la Asamblea Legislativa, el jefe de la fracción del Frente Amplio, Gerardo Vargas, manifestó que reiteraron el compromiso de conceder los votos al PAC cuando tuvieron seguridad de que, junto con el PUSC, no necesitaban los votos de Renovación Costarricense.

Poco antes del mediodía se reinició la sesión. Ya con el acuerdo seguro entre el PAC, PUSC y FA, la oposición se desgranó y presentó siete candidaturas.

Así, Mora obtuvo la presidencia con los 30 votos del nuevo acuerdo.

Poco después, en una improvisada conferencia de prensa, Mora alegó que, en la noche del miércoles, se dieron cuenta de que no podían sellar el acuerdo con Renovación. Según dijo, unos párrafos contradecían principios del PAC y ofrecimientos de campaña, además de que hubo una fuerte reacción adversa en redes sociales.

Reveló que le ofrecieron a Renovación, entonces, enviar el proyecto de sociedades de convivencia a la Comisión de Derechos Humanos, pero ese partido no aceptó. El Frente Amplio ya había negociado la presidencia de ese foro y, de hecho, fue el que sugirió tal opción.

Dicho plan seguirá su trámite legislativo normal, advirtió Mora. Hoy, tiene más de 160 proyectos adelante en el plenario.