‘Ottonismo’ en minoría cuestiona a cúpula y pide sanción para grupo juvenil

Por: Álvaro Murillo 26 julio, 2015

“Diay, yo creí que habíamos ganado las elecciones del 2014”, decía con sarcasmo una asambleísta del Partido Acción Ciudadana (PAC), el pasado 11 de julio, en una asamblea que acabó algo accidentada y dejó pendiente una serie de temas que se podrían dirimir este domingo en una nueva sesión de la Asamblea Nacional rojiamarilla.

Bueno, el mismo partido que arrasó en las elecciones del 2014 con el candidato Luis Guillermo Solís está ahora sumido en una fuerte rivalidad interna.

Los forcejeos son protagonizados por un grupo fundacional del PAC y una corriente reformista que defiende una alianza con varios sectores y con el Frente Amplio (FA), tanto en lo nacional como lo cantonal.

Temas calientes. Así llega el PAC a la asamblea de hoy, con temas conflictivos y decisiones importantes, como la elección del secretario general y la ratificación de coaliciones cantonales con miras a los comicios municipales de febrero próximo.

Además, el Partido aloja una discusión interna por el caso de un documento que comprometió a dirigentes de un influyente grupo interno llamado Juventud Progresista (JP), por un supuesto plan para “aprovechar recursos políticos del Gobierno con fines partidarios”.

Sadie Bravo, asambleísta de la línea minoritaria “ottonista”, anunció que pedirá la destitución de los jóvenes de JP que tienen cargos en la dirigencia del Partido, aunque su propuesta tiene muy pocas probabilidades de fructificar.

Los dirigentes juveniles, seis de los cuales fueron destituidos de cargos en el Gobierno por este mismo caso, pretenden continuar sus tareas de liderazgo interno. “Vamos a asistir porque tenemos a varios asambleístas. La JP tiene línea de ir y vamos a dar la cara”, declaró el vocero del grupo, Fabián Solano.

El caso de JP ya está en el Tribunal de Ética interno, cuyos miembros rendirán hoy un informe general ante asambleístas.

Acuerdo polémico. Los asambleístas rojiamarillos también pretenden continuar este domingo con una discusión inacabada de la sesión del pasado 11 de julio, con respecto al acuerdo firmado por el PAC con Frente Amplio y una coalición sindical.

El pacto, que se suscribió el 29 de junio sin el consentimiento de los asambleístas, máximo órgano de decisión del Partido, impulsa una agenda política para contrarrestar a la alianza opositora que controla el Congreso.

Tampoco tuvo el apoyo, al menos manifiesto, del presidente Luis Guillermo Solís, recordó Sadie Bravo.

Los promotores del acuerdo alegan que la oposición pretende incrementar la generación eléctrica privada y eliminar en forma paulatina los pluses salariales del sector público.

Por otra parte, no comparten la idea de atacar el déficit fiscal mediante la reducción del gasto.

La presidenta del PAC, Margarita Bolaños, que firmó ese acuerdo y también defendió al grupo de dirigentes de JP, sostuvo que la agrupación va bien hacia los comicios de febrero, aunque es menos certera para opinar sobre el ambiente interno.

“Siempre tenemos gente que... pues... pero en la Asamblea veremos. Estamos abiertos a ver qué clima hay”, manifestó.