Por: Aarón Sequeira 28 febrero, 2013

Siete días consecutivos de polémica y de ocupar titulares de prensa obligaron al diputado Justo Orozco, de Renovación Costarricense, a disculparse con la comunidad gay, ayer en el plenario del Congreso.

El legislador dijo en días pasados que solamente reconoce a los homosexuales “cuando se les sale el plumero”.

Orozco está abiertamente en contra de las uniones homosexuales y preside la Comisión de Derechos Humanos que ve ese tema.

“Le pido perdón solo a Dios. Veo que una gente insiste en que los he ofendido. No fue con afán de ofender. Lo que hice fue usar términos del pueblo, de los que somos hombres”, afirmó Orozco.

El diputado no va a renunciar a la presidencia de la Comisión, y Fabio Molina, jefe del PLN, confirmó que “Justo Orozco no debe ser reelegido en la Comisión”.

Carlos Góngora, jefe libertario, promovió una moción para pedirle al diputado Orozco que renuncie, pero la pondrán a consideración de los colectivos de gais y lesbianas.

María Cambronero, de la organizadora de campañas avaaz.org, entregó 25.086 firmas al presidente de la Asamblea, Víctor Granados, para pedir que no se nombre otra vez a Orozco en la Comisión de Derechos Humanos.