Por: Aarón Sequeira 2 mayo, 2015

Las lágrimas de la mañana dieron paso después a las sonrisas y a los abrazos.

Rafael Ortiz Fábrega dio declaraciones ayer en el Salón de Expresidentes del Congreso, luego de obtener la presidencia. | GRACIELA SOLÍS
Rafael Ortiz Fábrega dio declaraciones ayer en el Salón de Expresidentes del Congreso, luego de obtener la presidencia. | GRACIELA SOLÍS

Rafael Ortiz Fábrega lloró al iniciar la jornada, cuando recordó la muerte de su mamá hace 10 años, pero cerca del mediodía todo era alegría para él, ya nuevo jerarca del Congreso.

Más tranquilo, superado el ajetreo usual de cada 1.° de mayo en cuesta de Moras, Ortiz prometió mayor eficiencia en el gasto del Poder Legislativo, para que sus colegas dejen de criticar las erogaciones superfluas.

“Podemos tener una Asamblea más eficiente en sus gastos, más a tono con lo que pedimos al resto del país; si vamos a exigir austeridad, tenemos que poner límites propios”, comentó.

El Directorio legislativo es el encargado de moderar el debate político en el plenario, así como del manejo financiero y administrativo del Congreso, que tiene ¢33.000 millones de presupuesto y 1.000 empleados.

Ortiz confesó que aspira a convertir los salones legislativos en una especie de foro griego, con presencia de sectores sociales, empresariales, académicos y políticos debatiendo sobre los problemas nacionales.

“La Asamblea no solo debe aprobar leyes, sino también debe ser el centro que genere muchísima discusión y pensamiento en torno a los grandes temas”, añadió el diputado del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC).

Abogado de profesión, dijo que también impulsará el proyecto de un nuevo edificio legislativo, luego de varios fracasos.

El legislador rojiazul, quien sonaba como “presidenciable” desde finales del año pasado, siempre negó en público algún interés en el cargo.

Respaldo del PUSC. Para Ortiz, el apoyo de las autoridades de su partido será fundamental en su labor de liderar el Parlamento.

El presidente del Comité Ejecutivo del PUSC, Pedro Muñoz, y el secretario general, Rodolfo Piza, lo acompañaron ayer durante la jornada en el Congreso.

Entre las primeras comunicaciones que tuvo el nuevo jerarca del Directorio, destacó la conversación con el recién nombrado ministro de la Presidencia, Sergio Alfaro, con el fin de fijar una cita para establecer líneas de coordinación con Zapote.

Ortiz contó que el presidente Luis Guillermo Solís lo llamó ayer para felicitarlo y pedirle que trabajaran juntos.