Sector patronal pide a jerarca poner orden en el empleo del sector público

Por: Gerardo Ruiz R. 30 marzo, 2016
El presidente Luis Guillermo Solís optó por sacar a Carlos Alvarado (der.) del cargo de ministro de Desarrollo Humano para encomendarle el Ministerio de Trabajo, vacante desde el 15 de marzo pasado. | ALBERT MARÍN
El presidente Luis Guillermo Solís optó por sacar a Carlos Alvarado (der.) del cargo de ministro de Desarrollo Humano para encomendarle el Ministerio de Trabajo, vacante desde el 15 de marzo pasado. | ALBERT MARÍN

Cauteloso, sin enseñar todas sus cartas. Así trata el nuevo ministro de Trabajo, Carlos Alvarado, el plan de economía social solidaria (ESS) del Gobierno.

El periodista fue anunciado este martes en ese cargo, en sustitución de Víctor Morales Mora, quien renunció al puesto el martes 15 de marzo.

La implementación de la Reforma Procesal Laboral y la creación de más empleo serán sus prioridades, después de dos años de ocupar la Presidencia Ejecutiva del Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS), donde enfocó su labor en el programa Puente al Desarrollo, que busca reducir la pobreza extrema.

Además de Alvarado, el presidente Luis Guillermo Solís anunció este martes a Felipe Arguedas como nuevo viceministro de Agricultura, en reemplazo de José Joaquín Salazar, quien dimitió el 10 de marzo.

Puerta entreabierta. Alvarado llegó a ocupar su nueva oficina con un discurso moderado, pero no excluyente sobre la economía social solidaria.

En un plan de ley que hace avanzar el diputado oficialista Víctor Morales Zapata, de Acción Ciudadana (PAC), la ESS se define como la actividad económica y empresarial del ámbito privado, donde los intereses de las personas están por encima de los del capital. Los bemoles de esa visión preocupan a los empresarios y a los cooperativistas.

Alvarado, por el contrario, relativiza el impulso que debe recibir tal propuesta, al sujetarlo a una medición por resultados.

¿Cuáles serían los frutos que, según el ministro, justificarían el avance de la ESS?

“Mientras genere empleo decente, crecimiento económico, reduzca la pobreza y esté en el marco de la transparencia, es una herramienta válida”, afirmó, sin enterrar a la ESS, como sí lo había hecho su antecesor en el cargo.

Morales Mora siempre se manifestó en contra de esa propuesta, por considerarla innecesaria ante la fortaleza del régimen cooperativo nacional, y por las consecuencias que temía que pudiera causarles a las cooperativas ya establecidas.

Al renunciar, el ahora exministro reconoció que la ESS lo alejó del viceministro de Trabajo, Harold Villegas, uno de los impulsores de la idea asociativa.

Consultado sobre cómo pretende equilibrar las fuerzas dentro del Ministerio en relación con el tema, Alvarado contestó que va a extraer el debate de la ESS del ámbito ideológico y lo colocará en un campo más pragmático: el de los resultados.

Atentos. El sector patronal, en tanto, reaccionó positivamente a la designación de Alvarado.

Ronald Jiménez, presidente de la Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones del Sector Empresarial Privado (Uccaep), le pidió al nuevo ministro seguir la renegociación de convenciones colectivas y con el ordenamiento del régimen de empleo público.

“Estamos seguros de que don Carlos tendrá la capacidad y el temple para hacer una buena labor en el Ministerio, dejando de lado cualquier presión política o de grupos sindicales, y enfocado en lo que más le conviene al país”, manifestó Jiménez.

Por su parte, Alvarado dijo que basará su gestión en el diálogo “franco” entre el Ggobierno, las empresas y los sindicatos.