Por: Gerardo Ruiz R. 9 febrero, 2016

Ninguno de los partidos que ganó las alcaldías de las cabeceras de provincia obtuvo una mayoría de regidores.

Esa mayoría se configura con los votos de la mitad más uno de los regidores, algo que no se dará en los siete municipios.

Tales resultados provocarán más control político de parte del concejo y obligarán a la fracción del partido en la Alcaldía a entablar negociaciones para lograr la aprobación de los proyectos que conforman sus planes de gobierno.

Voto quebrado. En el cantón Central de San José, donde ganó la Alcaldía con holgura Johnny Araya, el Concejo quedó integrado por cinco regidores de su Partido, Alianza por San José, dos de Liberación Nacional (PLN), uno de la Unidad Social Cristiana (PUSC), uno del Frente Amplio (FA), uno del Republicano Social Cristiano (PRSC) y uno de Acción Ciudadana (PAC).

Al estar integrado ese concejo por 11 regidores, el alcalde capitalino necesitaba seis regidores para tener mayoría simple.

Alajuela es otro ejemplo claro del voto quebrado.

Allí el alcalde reelecto, Roberto Thompson, del PLN, se encontrará el 1.° de mayo, cuando dé inicio su nuevo periodo, con un concejo integrado por cinco regidores de su partido, dos del PUSC, probablemente dos de Renovemos Alajuela, y uno del PAC y otro de Accesibilidad Sin Exclusión (PASE).

Thompson también requería seis votos en el concejo para armar su mayoría simple.

El alcalde de cabecera que gobernaría con mayores asimetrías en su concejo sería Luis Gerardo Castañeda, del PASE.

Su reelección en Liberia depende de que el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) confirme su triunfo en el conteo manual.

Castañeda tendría que lidiar con tres regidores del PLN, y tres de los partidos PAC, PUSC y Nueva Generación (PGN), con un concejal cada uno.

Su partido únicamente habría obtenido un regidor, según el último conteo preliminar de votos que emitió el TSE, este lunes a las 12:02 p. m.

Para determinar cuántos regidores obtiene cada partido, se utiliza la misma fórmula de cocientes y subcocientes que se aplica para calcular el número de diputados que saca cada agrupación en las elecciones nacionales, cada cuatro años.