Por: Álvaro Murillo 8 julio, 2015

El empresario costarricense requerido por la Policía de México, Daniel Gil Trejos, fue autorizado, este martes, a abandonar la cárcel El Chipote, en Managua, donde cumple hoy 41 días preso en condiciones criticadas por Costa Rica, por transgredirle derechos humanos.

La Sala de lo Penal de la Corte Suprema de Justicia nicaragüense autorizó pasar a Gil a un régimen de “arresto domiciliar bajo custodia policial”, en espera de que se formalice la voluntad de México de pedir su extradición. Así lo expresa la notificación que recibió ayer la Cancillería de Costa Rica y la esposa del detenido, la exviceministra de Seguridad Marcela Chacón.

Ahora, la Embajada de Costa Rica coordina la búsqueda de una vivienda para alojar a Gil, requerido por la Policía de México por un presunto fraude comercial.

Gil ha sido objeto de una nueva discordia entre Costa Rica y Nicaragua, pues las autoridades costarricenses denunciaron las condiciones “deplorables” que sufrió el preso en El Chipote, con escasa ropa y comida, sin medicinas contra la presión alta y encerrado en un calabozo oscuro y sin ventilación, además de no otorgarle acceso a un abogado propio, hasta la semana antepasada.

Costa Rica criticó el hermetismo de Nicaragua en este caso, pues las preguntas y reclamos no han sido contestados por el embajador nica Harold Rivas, ni por sus superiores en Managua.

La Cancillería apoyó, entonces, una solicitud de medidas cautelares ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) planteada por Marcela Chacón y la Defensoría de los Habitantes de Costa Rica.

La CIDH no se ha manifestado, pero el caso dio ayer un giro por la tarde, cuando llegó a San José la notificación del otorgamiento de condiciones “menos gravosas”, como se lee en el documento firmado por José Antonio Fletes, secretario de la Sala de lo Penal.

La resolución se emitió el lunes, pero fue notificada hasta este martes. La decisión evita el empeoramiento de un caso que ha agregado hostilidad a la relación entre Costa Rica y Nicaragua, pues el presidente Luis Guillermo Solís calificó como “violación de derechos humanos” el trato que las autoridades nicaragüenses han dado a Gil Trejos, preso desde el 26 de mayo.