Gobierno de Daniel Ortega cierra paso fronterizo por Peñas Blancas

 15 noviembre, 2015

El Ejército de Nicaragua devolvió a Costa Rica a las 3:30 p.m de este domingo a más de 1.000 cubanos que habían entrado a su territorio en un intento de migrar hacia Estados Unidos.

Al entrar a territorio costarricense, los migrantes denunciaron que los militares les lanzaron gases lacrimógenos cuando avanzaban por la carretera. Esta situación fue confirmada esta tarde por el canciller de la República, Manuel González.

Una madre aseguró que su hija de año y diez meses resultó afectada con el labio roto y quemaduras. Según dijo, creyó que moriría asfixiada.

Justo cuando fueron devueltos a territorio costarricense, en el puesto fronterizo de Peñas Blancas, la Policía Nacional de Nicaragua apostó un grupo de antimotines para reforzar el impedimento del paso hacia su país.

El periódico nicaragüense La Prensa también publicó este domingo que agentes lanzaron bombas lacrimógenas que obligaron a los cubanos a abandonar la carretera y esparcirse por veredas, en la provincia de Rivas.

Media hora antes de que los cubanos fuesen devueltos, habían llegado seis camiones con unos 120 soldados adicionales a los 60 que se encontraban resguardando el puesto fronterizo desde la mañana.

Durante esta tarde, también, el gobierno de Nicaragua acusó a Costa Rica de causar una crisis humanitaria en Centroamericana con el otorgamiento de visas extraordinarias de tránsito a más de 1.500 migrantes cubanos en su travesía hacia suelo norteamericano.

La administración de Daniel Ortega cerró el paso fronterizo por Peñas Blancas, con lo que, además no los migrantes, no pueden pasar vehículos de carga o turistas y ya se forma una larga fila de automotores.

Alrededor de las 6 p. m., en San José, el canciller costarricense, Manuel González, criticó la forma en que reaccionó el gobierno de Daniel Ortega.

"Mandaron el Ejército de un país a tirárselo a la población migrante en esta situación", dijo González, quien también sostuvo que Managua responde políticamente con exabruptos y palabras acusadoras ante un problema migratorio.

Estos cubanos vienen desde Ecuador adonde llegaron en un vuelo comercial desde La Habana, aprovechando que esa nación sudamericano no les exige una visa para ingresar.

Desde ahí, por tierra y por mar, van saltando de país a país con la intención de llegar a Estados Unidos, donde pretenden someterse a la Ley de Ajuste Cubano, la cual concede la residencia a los cubanos que tengan un año y un día de vivir en en suelo estadounidense.

Luego de que se apostaron en la frontera Costa Rica-Panamá, en Paso Canoas, el viernes el Gobierno de Luis Guillermo Solís decidió otorgarles una visa extraordinaria de tránsito de siete días para que siguieran su camino.

El sábado, se habían otorgado visas a casi 1.600 isleños.

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