Por: Luis Edo. Díaz 9 mayo, 2014

El Gobierno de Nicaragua ya pasó la página de la administración de la costarricense Laura Chinchilla y espera que con el presidente Luis Guillermo Solís haya “una relación franca y fraterna” entre los dos países vecinos.

“Ya el gobierno de (Laura) Chinchilla es parte de la historia, dejémoslo ahí, y ahora veamos para adelante”, dijo ayer el vicepresidente de la República de Nicaragua, Omar Halleslevens, durante un breve encuentro que tuvo con este diario mientras abandonaba la tarima del Estadio Nacional.

Halleslevens fue el representante oficial de Nicaragua en el traspaso de poderes, esto luego de que el presidente Daniel Ortega decidiera no asistir al acto.

Sobre este particular, el vicepresidente dijo que el mandatario Ortega tenía su agenda ocupada por la atención de diversos asuntos en seis municipios de su país, entre ellos la atención a la actividad sísmica que ha habido en su país, justificó el representante.

Omar Halleslevens estuvo en Costa Rica menos de 24 horas. | LUIS NAVARRO
Omar Halleslevens estuvo en Costa Rica menos de 24 horas. | LUIS NAVARRO

Sobre la salud del “coronel Ortega”, como lo llamaba cuando se refería a su presidente, dijo que “estaba bien, muy bien”.

Otro inicio. El vicepresidente del norte señaló que “hay una esperanza que se abre con cada presidente (de Costa Rica)”, en referencia a que apostarán a que las relaciones bilaterales sean menos conflictivas que los últimos cuatro años.

Precisamente, el político evitó referirse a situaciones como el juicio que se tramita en la Corte Internacional de Justicia por la disputa de la isla Calero, así como a la construcción de la Ruta 1856, también conocida como La Trocha.

De Luis Guillermo Solís, apuntó que lo único que conocen es que logró ser presidente “a base de los planteamientos que, con mucho optimismo, ha venido haciendo al pueblo de Costa Rica”.