Por: Natasha Cambronero 17 noviembre, 2015
María Guerra y su nieta, Eimy, de un año, fueron afectadas con los gases lacrimógenos. | JORGE ARCE.
María Guerra y su nieta, Eimy, de un año, fueron afectadas con los gases lacrimógenos. | JORGE ARCE.

Peñas Blancas. A la espera de que Nicaragua les permita el paso por su territorio, como parte de la travesía hacia Estados Unidos, más de 1.200 migrantes cubanos abarrotan la frontera norte de Costa Rica.

De ellos, unos 600 duermen en cartones, a la intemperie, en el puesto de Peñas Blancas.

Ahí pernoctan en cualquier lugar en donde haya un techo y se duchan al aire libre. Mientras, la Cruz Roja y lugareños les dan alimentación y agua.

Algunos se resisten a irse de ahí, pues temen que en cualquier momento Nicaragua permita el paso, por un lapso determinado, y no puedan aprovechar la oportunidad.

Es el caso de Niurka Aday y su esposo, Jorge García, quienes desde el lunes 9 de noviembre están en Peñas Blancas. “De aquí no nos vamos”, sentencia Aday.

Otro grupo de cubanos está ahí porque no hay espacio en los cuatro albergues que la Comisión Nacional de Emergencias habilitó en La Cruz, Guanacaste.

Ahí, cerca de 600 personas, entre niños y mujeres embarazadas, duermen en el liceo nocturno, salón pastoral, el salón comunal de La Garita y otro sitio frente a la Estación de Bomberos.

A ellos, el Gobierno les da alimentos, agua, ropa, atención médica, una espuma para dormir e insumos para su aseo personal. Todos ellos cuentan con una visa extraordinaria de tránsito, para estar en el país solo durante siete días de forma legal.

“Nos han dado de todo, ropa, un colchón, sabanas, comida, hasta jabón íntimo”, cuenta Zuaimel Evora, quien viaja con su esposa, sus dos hijas, sus padres y dos amigos.

“Nuestra ropa se tuvo que quedar en Ecuador”, agregó. Ese fue el primer país al que arribaron tras salir de Cuba, pues es la única nación en América continental que no les pide visa.Hasta el domingo, la Dirección General de Migración y Extranjería había facilitado 1751 vías extraordinarias de tránsito a migrantes de origen cubano.Según datos de esa dependencia, en lo que va del 2015 se registra el ingreso a suelo tico de unos 14.000 cubanos; de ellos, 12.000 lo hicieron de forma irregular.La cifra es muy superior a la registrada en el 2014, cuando solo se reportó la entrada irregular de 5000 isleños, mientras que en el 2013 el dato fueron 350.