9 mayo, 2014

Son 15 puntos que regirán las actuaciones de todos los ministros, viceministros y presidentes ejecutivos del nuevo Gobierno.

Melvin Jiménez, ministro de la Presidencia, es obispo luterano. | GRACIELA SOLÍS
Melvin Jiménez, ministro de la Presidencia, es obispo luterano. | GRACIELA SOLÍS

La redacción del compromiso ético estuvo a cargo de Carlos Segnini, nuevo ministro de Obras Públicas y Transportes.

Él tomó como base un documento similar que estableció el Partido Acción Ciudadana (PAC) para cargos del Poder Ejecutivo.

“Como en el gabinete hay gente de diferentes partidos, no podían firmar el código de ética de un partido específico”, explicó.

A través de su firma, los ministros, viceministros y presidentes ejecutivos pusieron a disposición del presidente Luis Guillermo Solís sus cargos en caso de no cumplir con lo establecido en el documento de dos páginas.

El no cumplir lo firmado ayer implica “motivo suficiente para la pérdida de confianza y la remoción del cargo”, se lee en el acuerdo.

El compromiso obliga a un uso frugal y responsable de los recursos públicos, de viajes al exterior e incluso dicta las pautas de la relación de los jerarcas con los medios.

Segnini agregó que lo rubricado es una carta de mandamientos éticos contra el tráfico de influencias y para impedir el trámite de favores personales.

“Quien no lo firme, no está en la sintonía de este Gobierno”, enfatizó Segnini.

Melvin Jiménez, ministro de la Presidencia, destacó que lo más relevante del compromiso es la obligatoriedad de aplicar la austeridad en el gasto, respetar el plan de gobierno como ruta de guía en cada institución, y mantener el vínculo permanente con la sociedad civil.

Luis Guillermo Solís había adelantado el lunes 28 de abril que no aplicaría el Código de Ética del PAC en vista de que no cabe ejecutar estatutos partidarios en el Gobierno.

Welmer Ramos, ministro de Economía, Industria y Comercio (MEIC), afirmó que, si bien el compromiso lo firmaron solo los jerarcas, en su caso y el de otros ministros, se pretende que también sea aplicado por los mandos medios de las carteras para mejorar la calidad de la función pública.