6 son diplomáticos de carrera y 21 de otros campos; entre estos, varios del PAC

Por: Álvaro Murillo 25 enero, 2015
El primer cargo diplomático anunciado por Solís fue el de su exrival en la contienda por la candidatura en el PAC, Juan Carlos Mendoza, quien ahora representa al país en Naciones Unidas, Nueva York. | MAYELA LÓPEZ
El primer cargo diplomático anunciado por Solís fue el de su exrival en la contienda por la candidatura en el PAC, Juan Carlos Mendoza, quien ahora representa al país en Naciones Unidas, Nueva York. | MAYELA LÓPEZ

Hay académicos conocidos del presidente, profesionales ajenos a la función pública y, colaboradores del Partido Acción Ciudadana (PAC).

Hay un excanciller liberacionista, una militante del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) y dos exrectores universitarios.

Y aunque en minoría, hay también diplomáticos profesionales: seis (19%) de los 26 nombrados desde que Luis Guillermo Solís tomó el poder.

El criterio político ha servido para escoger cerca del 80% de los embajadores desde mayo del 2014. Es una de las opciones que prevé la ley, pues los embajadores son puestos de confianza del mandatario y por eso los nombramientos los hace directamente el Consejo de Gobierno, no la Cancillería.

Al menos 17 de los embajadores ya nombrados no provienen del grupo de diplomáticos de carrera, aunque algunos sí tienen experiencia en el área. Es el caso del designado en Londres, Enrique Castillo, canciller en el gobierno de Laura Chinchilla o de Sergio Ugalde, representante en los Países Bajos.

Otros son novatos en la diplomacia. Es el caso de los excolaboradores del Partido Acción Ciudadana (PAC) Arnoldo Herrera (promotor de actividades culturales) y Patricia Gómez Pereira, comunicadora designada en la Embajada de Bolivia.

Esta última, sin embargo, fue destituida este viernes sin poder llegar a acreditarse ante el gobierno de Evo Morales. Fue su castigo por reproducir en redes sociales calificativos contra la procuradora general de Costa Rica, Ana Lorena Brenes, quien asegura que el Gobierno le ofreció cinco posibles destinos para que tome un cargo diplomático.

El anuncio sobre Patricia Gómez lo hizo el propio canciller González, quien descartó conocerla antes. “Honestamente , yo no la conozco mucho. Tengo su hoja de vida; el presidente me la refirió. Tiene la confianza de él y, bueno, me dio una buena impresión”, explicó González el viernes de la semana pasada, al repasar cómo se ha formado el grupo de embajadores en este gobierno.

Acomodos. El canciller, extraño al PAC, recordó incluso que dos de los jefes de misiones diplomáticas más importantes estaban nombrados antes de que se le presentara a él como ministro de Relaciones Exteriores. Es el caso del exprecandidato presidencial Juan Carlos Mendoza, en Naciones Unidas, Nueva York, y del abogado penalista Pablo Barahona Kruger en la Organización de Estados Americanos (OEA, en Washington).

El exprecadidato Román Macaya (Estados Unidos) y la exdiputada María Eugenia Venegas (México) también provienen de las tiendas del PAC.

Distinto es el origen de Pilar Saborío Rocafort, socialcristiana nombrada en Austria, y de Eugenio Trejos, exrector del Instituto Tecnológico de Costa Rica, exvocero del “no” al TLC en el 2007 y candidato presidencial de Frente Amplio en el 2010. Él asumirá la embajada en Honduras.

Para González, el cuerpo de embajadores es un grupo mixto en experiencia, profesiones y origen político, sin que este último punto sea determinante.

Dijo que ha colocado a todos los embajadores profesionales disponibles en la Cancillería.

“Además, un embajador de carrera no es por definición mejor que otro que no lo sea. Eso puede ser un mito forjado de tiempos en que por pagar favores políticos se nombraba a gente absolutamente incapaz”, declaró el canciller.

Eso no ocurre ahora, insistió. Se nombra a embajadores afines y de confianza, pero no por pago o intercambios, reiteró en línea con lo dicho por Luis Guillermo Solís el martes, al asegurar que los puestos del servicio exterior “no son un botín político”.

“Que yo conozca, no se están pagando compromisos previos”, advirtió el canciller.

También reconoció que el ministro de la Presidencia, Melvin Jiménez, le ha consultado sobre disponibilidad de cargos diplomáticos, lo cual consideró “normal en un gobierno”.

Aún hay 11 embajadas vacantes, en espera de cambio del embajador de carrera o a cargo de personas nombradas con criterio político en el gobierno de Laura Chinchilla, cuya permanencia será reconsiderada.