Por: Aarón Sequeira 12 septiembre, 2014

Mariano Figueres se presentó ayer en la Asamblea Legislativa para dar a conocer un plan confidencial para reformar la entidad bajo su mando: la Dirección de Inteligencia y Seguridad (DIS).

Se trata de un borrador del proyecto de ley que el Gobierno enviará a los diputados el 1.º de octubre y que el propio Figueres discutió con la Comisión de Seguridad y Narcotráfico, en el Castillo Azul, sede de la presidencia legislativa.

El tema se maneja con sigilo y ninguno de los miembros de esa comisión quiso revelar nada, precisamente porque la copia que les dejó Figueres tiene un gran sello en letras rojas con la leyenda “confidencial” y un número.

Mariano Figueres promueve cambios en la DIS. | AARÓN SEQUEIRA.
Mariano Figueres promueve cambios en la DIS. | AARÓN SEQUEIRA.

El director de la DIS explicó a La Nación que trabajan en una propuesta para desterrar totalmente las actividades de policía política que, se supone, ha realizado esa entidad en el pasado.

Se trata de “seguimientos, persecución política, hostigamiento, intervenciones ilegales, intimidaciones por motivos de trabajo, preferencia política, sexual, etnia”, citó el propio Figueres.

Aseguró que no hallaron un solo archivo, pero que ahora la DIS se dedica a investigar esos casos, de los que él mismo se dice víctima.

“Los indicios que tenemos es que en cada cambio de gobierno se ha borrado cualquier rastro de que se haya mal usado la Dirección de Inteligencia para fines políticos, como sacarse clavos o persecuciones”, manifestó.

La “nueva DIS” que Figueres propone a los diputados estaría dedicada, según sus declaraciones, a erradicar la policía política y a la creación de inteligencia prospectiva y estratégica.

El legislador del Frente Amplio, Francisco Camacho, quien preside la Comisión de Seguridad, calificó la propuesta como un cambio radical. “La DIS pretende convertirse en un organismo de seguridad del Estado y las políticas tendrán una ley más definida”, expresó.

De darse ese cambio, él y Ronny Monge, de Liberación Nacional, apoyan que la Dirección de Inteligencia continúe, aunque el segundo cree que, sin pruebas, no se puede decir que haya sido, antes, una policía de persecución política.