Luego de 21 años de permanecer privado de libertad, considera que ha aprendido a buscar una forma de rehacer su vida.

Por: Sofía Chinchilla C. 29 diciembre, 2017

Su nombre fue noticia en marzo de 1999, cuando se fugó de la cárcel de San Sebastián, donde descontaba una condena de 25 años por varios robos. Cuatro meses después, fue detenido y posteriormente condenado en Panamá por la muerte de un policía durante un asalto bancario.

Ahora que cumple nueve años de haber sido repatriado al país y 21 años de permanecer privado de libertad, considera que ha aprendido a buscar una forma de rehacer su vida. Entre lo que tiene para aportar, dice, está su insistencia en motivar a los demás privados de libertad para que entiendan el valor de poder votar, incluso desde las cárceles.

Fallas tiene aproximadamente medio año de haber sido trasladado a la UAI. Anteriormente estuvo en otros ámbitos del complejo penitenciario La Reforma. Fotografía: John Durán.
Fallas tiene aproximadamente medio año de haber sido trasladado a la UAI. Anteriormente estuvo en otros ámbitos del complejo penitenciario La Reforma. Fotografía: John Durán.

A continuación, un extracto de la entrevista que le concedió a La Nación, desde la UAI Reynaldo Villalobos Zúñiga, en la que Fallas Elizondo habló de sus expectativas para la jornada electoral del 4 de febrero, y de cómo se vive una elección desde la cárcel.

¿Cuál es su interés en el proceso electoral?

Mire, yo pasé once años preso en Panamá, y cada vez que había elecciones acá, viera qué tristeza siente uno de saber que quiere votar, estando en otro país pero preso y que no puede. Uno escucha los medios de comunicación de esos países haciendo los comentarios de las votaciones del país de origen y sabiendo que uno no puede votar.

”La enseñanza de votar para elegir nuestro presidente es un deber de todo preso. Todo privado de libertad tiene ese derecho y tiene ese deber.

“Por medio del voto nosotros podemos obtener el derecho de abrir la boca para hablar, para manifestarnos, para expresarnos. Si no votamos, ¿de qué nos podemos quejar después, cuando el gobierno no nos dé de comer o las cosas en las cárceles estén en pésimas condiciones?”.

¿Ya eligió su candidato para esta ocasión?

Yo ya sé por quién voy a votar, no estoy indeciso. ¿Si me equivoco? Bueno, pero de todas maneras tuve ese derecho y tuve esa oportunidad de votar. Mire, hay montones de países donde los privados de libertad viven amarguras, conflictos y problemas porque no votaron.

”Dentro del descuento de una sentencia son muy pocos los derechos que nosotros tenemos, votar es uno de ellos. Es un derecho que yo no estoy de ninguna manera dudoso de desaprovecharlo. Quiero votar, quiero elegir mi presidente, quiero sentirme orgulloso el día que las elecciones concluyan y se anuncie como ganador la persona que yo elegí, porque en él se cumple mi sueño”.

¿Cuáles cree que deben ser las prioridades del presidente que resulte electo?

El déficit fiscal es una de las piedras en los zapatos que los gobiernos siempre se las traen.

”La educación, pero no como un tema de política ni de campaña, sino como un tema que debe verse desde otra perspectiva. Yo sé que aquí hay muchas iniciativas y que Costa Rica maneja un índice muy alto de educación, pero ¿y los presos? Los profesionales en el sistema hacen esfuerzos enormes para que nosotros, los privados, seamos educados, y algunos lo logran, otros se fijan sus metas, pero hay un montón de caracteres dentro de las cárceles que los llevan por otros rumbos.

”Son muy pocos los candidatos que piensan en un privado de libertad. Es evidente, las razones sobran. pero de lo malo también se sacan cosas muy buenas, está demostrado. Hay muchos adultos jóvenes que en este momento ya están condenados casi que de por vida. ¿Y cómo rescatarlos? ¿Por qué no soñar que de un centro penitenciario, de un centro de adulto joven, puede salir un presidente de Costa Rica o un diputado?”.

Este interés suyo, ¿lo siente en la demás gente? ¿Se escucha hablar sobre los candidatos?

Sí, cotidianamente todos conversamos al frente de un televisor, cuando se han dado los debates y hemos tenido la oportunidad de escucharlos, muchos emiten su opinión sobre determinado candidato.

¿Y qué se dice? ¿Qué comenta la gente?

Los criterios son muy variados, algunos han externado cosas negativas y otros cosas muy positivas. (...). En las cárceles, para muchos los candidatos son como extraterrestres. Son marcianos. De hecho las primeras veces que vinieron acá los muchachos de la universidad y nos mostraron las fotografías, para muchos fue la primera vez que los vimos.

"También de muchos recibimos impresiones muy buenas, con miras hacia los privados. Sí hay algarabía, sí existe la educación, la gente tiene el concepto claro de qué es una votación.

¿Qué les gustaría saber sobre los candidatos?

Hay un gran temor de muchos privados de que el gobierno entrante se enfoque en el castigo hacia los presos y no como un gobierno educador.

”Muchos de los más entendidos han dicho que el Gobierno entrante le va a quitar partidas al Ministerio de Justicia, y es una preocupación de verdad, porque entonces empezaría a decaer la cárcel otra vez en más violencia.

”Los presos siempre van a ver a todos los políticos de una manera muy lejana, siempre los van a ver inalcanzables. En la medida en que un candidato vuelva a ver a un privado de libertad como parte de la sociedad, realmente se va a engrandecer como político, se va a engrandecer con votos, porque somos muchas personas”.