Gobernante afirma que nunca como ahora ha habido conciencia sobre necesidad de aumentar tasas de impuestos

Por: Gerardo Ruiz R. 3 febrero, 2016

San José

El presidente de la República, Luis Guillermo Solís, advirtió este miércoles de que el próximo gobierno afrontará un déficit fiscal del 8,5% del producto interno bruto (PIB) si no se aprueba una reforma impositiva, en lo que queda de su administración.

Según el mandatario, una situación fiscal de esa índole provocaría "una condición indeseable que sumiría al país en un mar de miseria, turbación social, retroceso institucional y caos político".

Solís trajo a colación el tema tributario durante la firma de la reforma al Código Procesal Civil, acto que tuvo lugar en el auditorio del Poder Judicial, en el que estuvieron presentes la presidenta de la Corte, Zarella Villanueva, y el de la Asamblea Legislativa, Rafael Ortiz.

El presidente Luis Guillermo Solís vaticinó un mar de miseria y un caos político y social para el próximo gobierno, si durante este periodo no se apruebe una reforma fiscal.
El presidente Luis Guillermo Solís vaticinó un mar de miseria y un caos político y social para el próximo gobierno, si durante este periodo no se apruebe una reforma fiscal.

Es la segunda vez que el gobernante habla de la reforma fiscal en un acto oficial. Ya lo había hecho durante la firma de la reforma procesal laboral, donde también estuvieron los jerarcas de los demás supremos poderes.

"Estoy convencido de que este panorama tan poco alentador puede superarse con sentido común, con responsabilidad social y voluntad política. Pocas veces ha habido tanta conciencia como ahora en torno a la conveniencia de una reforma fiscal, que al menos permita el inicio de una fase de expansión económica sostenible en un marco de creciente equidad", afirmó Solís.

Por estas razones, agregó, es que el Poder Ejecutivo está acelerando las consultas con la Asamblea Legislativa para lograr un avance en los proyectos de ley de carácter fiscal.

Durante el actual periodo de sesiones extraordinarias, Casa Presidencial ha privilegiado la convocatoria de proyectos que, según el Ejecutivo, son un esfuerzo para reducir el gasto público.

La administración de Solís ha sido criticada por la oposición por presentar elevados presupuestos públicos en áreas como salarios y fondos para la educación universitaria, entre otras.

Pese a la urgencia que muestra el Gobierno al hablar de la reforma fiscal, los planes para aumentar la recaudación de impuestos, a través de sendas reformas a los tributos sobre la renta y sobre las ventas, aún no inician su trámite legislativo.

“Lo que afirma el presidente es alarmante. ¿De dónde saca el 8% que menciona? En un escenario muy muy malo se podría dar. ¿Será que está previendo mayores gastos?”. Luis Diego Herrera, economista del grupo Financiero Acobo

El exministro de Hacienda Edgar Ayales (2012-2014), coincidió con Solís en que el déficit llegaría a un 8,5% del PIB en 2018 si la actual administración no controla el gasto, debido al aumento automático en las remuneraciones. “El presidente usa un lenguaje fuerte, pero creo que una crisis financiera severa sería inevitable”, afirmó.

En cambio, Luis Diego Herrera, economista del Grupo Financiero Acobo, afirmó que las estimaciones de déficit fiscal del BCCR no contemplan porcentajes siquiera cercanos al 8,5% .

“Lo que afirma el presidente es alarmante. ¿De dónde saca el 8% que menciona? En un escenario muy muy malo se podría dar. ¿Será que está previendo mayores gastos?”, cuestionó.

Herrera cree que ni siquiera los próximos vencimientos de deuda externa, que debe enfrentar el gobierno, llevarían el déficit a las cifras de Solís.