Presidente exigirá hoy a sus ministros reducir subejecución en el 2015

Por: Álvaro Murillo 25 noviembre, 2014

El presidente hizo ver que nadie se lo había preguntado, pero deseaba que los periodistas lo recogieran, y lo dijo con cara de bravo: “Los ministros que no cumplan con la expectativa de gestión (del presupuesto 2015) se van el 1.° de mayo”.

Este fue el anuncio que el presidente, Luis Guillermo Solís, quiso asegurarse de divulgar y que hoy transmitirá a su gabinete en la sesión semanal del Consejo de Gobierno.

“Así queremos dar prueba de que este gobierno quiere hacer las cosas como Dios manda”, afirmó después en otro discurso, horas antes de que los diputados rechazaran el plan de gastos del 2015.

Aunque Solís rechaza los recortes propuestos por diputados al próximo Presupuesto de la República (¢7,9 billones), sí prometió una ejecución ejemplar, sin desperdicios.

Si los hubiera, el jerarca de cada sector pagará con el cargo. Lo despide.

El mandatario no mencionó forma alguna de medir de manera rigurosa un buen uso de los recursos asignados a las instituciones.

“Las partidas tienen que gastarse adecuadamente. Si se dejan para junio, no se gestionarán. Tienen que empezar a documentarlas desde el principio”, contestó cuando se le consultó cómo lo mediría.

La subejecución presupuestaria es una de las deficiencias gubernamentales arrastradas por años. Por ejemplo, en el 2013, lo que quedó autorizado y sin usar fueron casi ¢208.000 millones, equivalentes a un 0,7% del producto interno bruto (PIB).

Solís fue un poco más allá en uno de los discursos. “No se vale que muera un solo policía o un chiquito, o que se cierre una escuela por no tener los recursos necesarios para trabajar bien”, dijo el mandatario al inaugurar la sede policial del distrito josefino Catedral, al costado oeste de los edificios de la Corte.

Momentos antes, había participado en la graduación de 400 policías en la plaza de la Democracia, donde también pidió a los diputados garantizar el dinero para el Ministerio de Seguridad Pública.

Ahí dijo que el Gobierno acogerá algunas propuestas concretas de los legisladores para reducir partidas presupuestarias, pero de manera selectiva.

“Prometimos gobernar con austeridad, pero muchos en la Asamblea Legislativa piensan que somos como los Gobiernos de toda la vida. Vamos a recortar donde haya que recortar, no donde nos quieren imponer los recortes para que el Gobierno no haga bien su trabajo”.

La Administración está desde setiembre enfrascada en un debate por el Presupuesto 2015.