Por: Natasha Cambronero 6 junio
El presidente de la República, Luis Guillermo Solís, en la entrega de los Premios Nacionales de Cultura.
El presidente de la República, Luis Guillermo Solís, en la entrega de los Premios Nacionales de Cultura.

El presidente de la República, Luis Guillermo Solís, afirmó este martes que él no autorizó ni se le consultó el borrador del proyecto de ley que salió de Casa Presidencial para subir los salarios del propio mandatario, de diputados y de ministros, al tiempo que se reduce el de magistrados, contralor y procurador. Agregó que él no apoya el texto puesto en consulta entre varias fracciones legislativas.

"Ese proyecto de ley, que entiendo es un borrador, no fue autorizado por mí, ni cuenta con mi apoyo. No cuenta tampoco con el apoyo del gobierno, ni es algo que yo pueda en buena conciencia presentar ante la Asamblea Legislativa como un debate necesario sobre empleo público. De ninguna manera, quiero desmarcarme con toda claridad de un texto que ni me fue consultado ni ha sido discutido por las instancias del gobierno y que tendría además de consideraciones éticas, que podríamos discutir en otro momento, implicaciones fiscales tremendas para el país en este momento", dijo Solís en un video en su cuenta en Facebook.

No obstante, el mandatario no negó que el texto fue puesto en consulta por el Ministerio de la Presidencia como informó La Nación este martes. Alega que es "un documento de trabajo que no ha sido formalizado en la Asamblea Legislativa" y descarta su presentación como plan de ley ante la Secretaria del Congreso para que se le asigne un número de expediente.

"Ese debate, cuando los costarricenses se quejan por salarios bajos, habida cuenta de la baja inflación, que no ha permitido ni tenía por qué hacerlo, aumentarlos, me parece absolutamente desorientador y claro, habrá gente que quiera aprovecharse de esta circunstancia tan infeliz, de haber presentado un texto sin la aprobación del presidente y de su gobierno, para hacer poliquetería otra vez, en año electoral".

"No hay tal apoyo, no estoy a favor del aumento a los salarios del presidente y esa discusión, la de los salarios, su proporcionalidad y su ordenamiento, hay que darla en otro marco, no en la calle, haciendo escándalo sobre algo con lo cual mi opinión es la que les traslado. No al aumento del salario del presidente", agregó el mandatario.

Posteriormente a las declaraciones del Solís, el viceministro de la Presidencia, Luis Paulino Mora, también confirmó la existencia del borrador mediante una publicación en su página de Facebook. Sin embargo, adujo que se trata de "un documento de trabajo en etapas muy tempranas de negociación".

¿Qué propone Casa Presidencial?

El alza en el salario de algunos jerarcas y rebaja en el sueldo de otros está incluida en el borrador de Proyecto de Ley de Ordenamiento del Empleo Público Costarricense, el cual busca establecer un salario único para los jerarcas estatales, con base en el salario más bajo de la escala de sueldos de la Administración Pública.

El plan propone la creación de cinco categorías salariales para los altos mandos del Estado, con una remuneración específica para cada una de ellas.

Salarios propuestos para jerarcas.
Salarios propuestos para jerarcas.

Bajo esa lógica, el sueldo del presidente de la República, de aprobarse la reforma legal, pasaría de ¢5 millones a ¢7,7 millones, o sea, un incremento de ¢2,7 millones.

Por debajo del mandatario, los vicepresidentes, los presidentes de los supremos poderes (Legislativo y Judicial) y el del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) ganarían ¢6,7 millones.

Los ministros, magistrados, presidentes ejecutivos y diputados ganarían lo mismo: ¢4,9 millones.

Con esta propuesta, los miembros del gabinete y los diputados subirían de categoría salarial, mientras que los magistrados recibirían una remuneración menor.

El salario del contralor general y del procurador general también sufrían una rebaja, el primero de ¢1,7 millones y el segundo de ¢2,1 millones.

Otras de las reformas que planea Casa Presidencial es fijar un tope a los salarios públicos, para que nadie pueda ganar más de ¢5,16 millones, el equivalente a la suma de 20 veces el salarios más bajo de la escala del Servicio Civil.

No obstante, ese techo no aplicaría para los funcionarios que actualmente están por encima de ese techo, dado que la ley no es retroactiva.