Por: Esteban Mata Blanco 8 mayo, 2016
Los promotores de la Ley de Bienestar Animal se han manifestado varias veces en el Congreso, a favor de la iniciativa. | JOSÉ CORDERO.
Los promotores de la Ley de Bienestar Animal se han manifestado varias veces en el Congreso, a favor de la iniciativa. | JOSÉ CORDERO.

Ante el reclamo popular sobre un supuesto desinterés en proyectos de ley de una agenda más progresista que fiscal, el presidente Luis Guillermo Solís negó que se les haya quitado fuerza a ese tipo de iniciativas.

En particular, el mandatario se refirió, en entrevista con La Nación, a los proyectos de Ley de Bienestar Animal y el de Sociedades de Convivencia, que se tramitan a paso lentísimo en la Asamblea Legislativa.

El primero intenta castigar con cárcel o con fuertes multas el matar o maltratar animales cuando no sea para fines productivos; el segundo, establecería la legalidad de las uniones entre parejas homosexuales.

“Al contrario, todos los temas que posicionamos en campaña se han apoyado decisivamente. Bienestar animal sigue siendo uno de los temas de este Gobierno”, enfatizó el gobernante.

Según Solís, se tuvo que gestionar el texto del proyecto contra el maltrato animal, para “diferenciar algunos ámbitos de bienestar animal, que era necesario aclarar, porque son animales de producción versus mascotas”.

El proyecto estuvo a punto de ser aprobado en los últimos días del periodo de sesiones extraordinarias, en abril pasado, pero fue atacado con mociones de algunos diputados socialcristianos, en particular Johnny Leiva, y el libertario Otto Guevara.

En cuanto al plan sobre sociedades de convivencia, que se ahoga bajo cientos de mociones en una comisión legislativa, el mandatario Solís aduce que lo mencionó en su informe ante los diputados el lunes 2 de mayo.

“El tema de la fecundación in vitro salió bien y todo el tema de las mujeres, es muy fuerte. Yo no veo que haya habido abandono de esos temas”, insistió Solís.