Por: Álvaro Murillo 26 noviembre, 2014
El avión que usará el mandatario Luis Guillermo Solís fue reparado y ahora tiene usos varios, entre esos, transportarlo a países cercanos. | LN
El avión que usará el mandatario Luis Guillermo Solís fue reparado y ahora tiene usos varios, entre esos, transportarlo a países cercanos. | LN

Un viaje de solo unas horas hará hoy el presidente Luis Guillermo Solís para participar en la inauguración de una rotonda en la capital salvadoreña y mantener un encuentro con su homólogo Salvador Sánchez Cerén y autoridades de la Secretaría de Integración Económica de Centroamérica (Sieca).

A bordo de un avión del Estado que fue decomisado a narcotraficantes, Solís volará a El Salvador para bautizar la nueva obra con el nombre del Juan Rafael Mora, jefe de la Campaña de 1856, y de su general José María Cañas, que era de nacionalidad salvadoreña.

Solís contó que dar esos nombres a la rotonda se debe a gestiones de la anterior embajadora tica en esa nación, Mimí Prado.

Este será el segundo viaje internacional que el mandatario realiza a bordo de esta nave, marca Beechcraft, modelo King Air, con capacidad para dos tripulantes y siete pasajeros, pues en ella fue a Panamá la semana pasada.

La agenda contempla una cita de 90 minutos con Sánchez Cerén en los que hablarán asuntos propios de la región, como el relevo en la Secretaría General del Sistema de Integración Centroamericana (SICA). Al parecer, ya están superados los diferendos arancelarios bilaterales de semanas atrás en el marco del Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica y Estados Unidos.

Solís regresaría al anochecer.

Dos semanas después, el presidente participará en la Cumbre Iberoamericana que se realizará en Veracruz, México, a pesar del complicado momento político que atraviesa el gobierno del anfitrión Enrique Peña Nieto.

Consultado sobre la fuerte presión social y de crítica a Peña Nieto por su respuesta a la desaparición de 43 estudiantes, Solís dijo que sigue las noticias “con preocupación” y calificó a México como “un país complejo”.

“Los últimos acontecimientos forman parte de ese proceso que ha enlutado a la sociedad mexicana y han tratado de ser atendidos por las instituciones de ese país (...). Acompañamos solidariamente al pueblo de México y también a su gobierno en los intentos de frenar esa ola de violencia”, respondió el gobernante.