Frente Amplio pidió al futuro gobernante anular esos dos vetos y otro de Óscar Arias

Por: Esteban Oviedo 22 abril, 2014
Luis Guillermo Solís saludó ayer al presbítero Bob Andrews en el hotel Luz de Luna, en barrio Escalante, San José, antes de reunirse con diputados del PAC. Con ellos, el futuro ministro de la Presidencia, Melvin Jiménez. | JORGE ARCE
Luis Guillermo Solís saludó ayer al presbítero Bob Andrews en el hotel Luz de Luna, en barrio Escalante, San José, antes de reunirse con diputados del PAC. Con ellos, el futuro ministro de la Presidencia, Melvin Jiménez. | JORGE ARCE

El presidente electo, Luis Guillermo Solís, solicitó a un equipo de abogados de su confianza estudiar si es posible revertir los vetos de la mandataria Laura Chinchilla.

Solís quiere aclarar ese punto antes de tomar posición sobre los proyectos de ley frenados por Chinchilla, como la Reforma Procesal Laboral y la ley de fotocopiado.

“No hemos resuelto nada con respecto a ninguno de los vetos todavía. Seguimos en las consultas legales respecto de si procede o no procede levantar un veto que ha sido impuesto por la presidenta; hay un debate ahí con los juristas”, declaró el mandatario electo.

Aunque declinó decir quiénes son los abogados, reconoció que se trata de personas cercanas a él y al Partido Acción Ciudadana (PAC). “Me parece que hay que dejarlos que trabajen con tranquilidad”, argumentó Solís.

Poco después ingresó a una reunión con los actuales diputados del PAC, con el fin de evaluar el estado de proyectos en trámite, como la reforma al Sistema de Banca para el Desarrollo y el préstamo con China para ampliar la ruta 32 (Pococí-Limón), el cual es criticado por esa agrupación partidista.

En declaraciones públicas ayer por La Nación , el futuro ministro de Trabajo, Víctor Morales, sugirió levantar el veto con el que Chinchilla frenó la entrada en vigencia de la Reforma Procesal Laboral.

Ese plan pretende reducir los plazos de los juicios laborales mediante los procesos orales, pero, a la vez, legalizaría las huelgas en servicios públicos esenciales, como los que prestan hospitales y la Policía, algo que la mandataria consideró inconstitucional.

Sin embargo, Morales estima que esas huelgas existen, de hecho, y que la ley más bien las regularía.

Sobre esto, Solís indicó: “No he podido conversar (con Morales). Eso forma parte del conjunto de decisiones que tenemos que tomar una vez que quede aclarado el punto legal sobre el veto”.

La ley de fotocopiado, en tanto, introducía artículos para eliminar las penas de hasta cinco años de cárcel y multas de hasta 500 salarios mínimos a quien reprodujera libros o compilara antologías.

Chinchilla alegó que esa reforma era innecesaria porque la legislación actual no persigue con cárcel a los fotocopiadores de libros.

El Frente Amplio pidió a Solís levantar esos vetos, así como otro del expresidente Óscar Arias al plan de consulta a las comunidades sobre proyectos ambientales.

Chinchilla también vetó la declaración de la enfermedad celiaca (intolerancia al gluten) como de interés público, al decir que iba a generar gastos excesivos al Estado.