26 noviembre, 2014
El presidente Luis Guillermo Solís al ser recibido por su homólogo salvadoreño, Salvador Sanchez Ceren, en el palacio presidencial en San Salvador.
El presidente Luis Guillermo Solís al ser recibido por su homólogo salvadoreño, Salvador Sanchez Ceren, en el palacio presidencial en San Salvador.

ACAN-EFE. El presidente, Guillermo Solís, destacó hoy el legado del asesinado arzobispo de San Salvador, Oscar Arnulfo Romero, y señaló que espera que pronto sea santificado por el papa Francisco.

"Sobresale el martirio del pastor, de nuestro querido Monseñor Romero, a quien por supuesto esperamos ver convertido en santo, por no solamente sus virtudes personales, sino por su obra extraordinaria en favor de los más pobres", expresó Solís en su declaración a la prensa tras haberse reunido con su homólogo salvadoreño, Salvador Sánchez Cerén.

Solís, luego de la reunión con Sánchez Cerén, visitó la tumba de Romero, que está en la Catedral Metropolitana, ubicada en el centro de San Salvador, donde puso una ofrenda floral y firmó el libro de visitas.

Romero, quien denunciaba los abusos contra los derechos humanos en los años previos a la guerra civil salvadoreña, fue asesinado por un francotirador cuando oficiaba una misa el 24 de marzo de 1980 en una capilla de San Salvador.

Su proceso de beatificación, abierto en 1994, fue desbloqueado en abril del año pasado por el papa Francisco, luego de permanecer por varios años estancado en la Congregación para la Causa de los Santos.

Los presidentes de El Salvador y Costa Rica acordaron en San Salvador trabajar por el “desarrollo social y económico” de sus países y “la no intervención” en asuntos internos de otras naciones.