Procuró equilibrio entre representantes de diversos países y organismos

Por: Álvaro Murillo 29 enero, 2015

Belén (Heredia). El Gobierno de Costa Rica cumplió ayer su último día completo como vocero de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), con una mezcla de acercamientos de países y organismos de corrientes diversas.

Como anfitrión de la III Cumbre de la Celac, Luis Guillermo Solís hizo alarde de su coordinación con el Ecuador del “hermano”[[BEGIN:INLINEREF LNCVID20150128_0010]] Rafael Correa[[END:INLINEREF]], tuvo reuniones con el colombiano Juan Manuel Santos, recibió buenos comentarios del venezolano Nicolás Maduro y dio la palabra también al secretario de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, sin simpatías entre mandatarios bolivarianos, entre ellos, Daniel Ortega, de Nicaragua, quien calificó ese foro de “instrumento de colonia de los yanquis”.

La cumbre se cierra hoy con una serie de declaraciones consensuadas, entre las cuales destacará el apoyo de los 33 países al reclamo de Cuba contra el embargo económico de Estados Unidos. El país quedará como escenario de una serie de clarificaciones que el presidente Raúl Castro hizo sobre su proceso de diálogo con su homólogo Barack Obama.

Costa Rica ejerció durante el 2014 la presidencia pro tempore de la Celac. Aunque se debió a gestiones del gobierno de Laura Chinchilla, fue a Solís a quien correspondió la coordinación de la mayoría del periodo y la organización de la cumbre a la que asiste la mayoría de presidentes.

“Costa Rica ha cumplido un papel extraordinario”, dijo Nicolás Maduro al acabar su discurso anoche, hacia el final de una sesión plenaria en la que se destacó una pequeña discusión entre Solís y Daniel Ortega.

Mientras Solís presidía el debate, lleno de discursos declarativos y sin límite de temas, Ortega aprovechó su turno para dar la palabra a un independentista puertorriqueño incorporado a su delegación. Fue el inicio de un altercado reflejado en las pantallas en el salón de prensa del centro de eventos Pedregal.

Sin embargo, Solís pudo continuar a cargo de la gran mesa ovalada, carente de debate sobre temas de fondo y abundante en discursos con temario libre.

Al día 2. Las declaraciones finales, con el consenso de las 33 delegaciones, estaban listas para firmarse hoy. La principal hablará de combate a la pobreza en una región de 600 millones de habitantes, con un 28% de pobres, incluido un 12% en la miseria.

Como declaración secundaria será notoria la que hagan en contra del embargo comercial estadounidense a Cuba y a favor del diálogo con Washington.

Esta cumbre sirvió entonces de plataforma para que Raúl Castro aclarara los términos de su diálogo con Barack Obama, enunciara como condiciones el retiro del bloqueo y pidiera la devolución del terreno de la actual base de Guantánamo.

Castro lanzó su mensaje desde Costa Rica, país al que La Habana ha acusado en otros momentos de alinearse con la política exterior de Washington.

Esta fue la primera visita de un presidente cubano desde el triunfo de la Revolución, pues su hermano, Fidel, nunca vino mientras fue gobernante.

La sesión acabó a las 8.28 p. m. y promete continuar hoy evidenciando las diferencias de poder, estilos e ideologías entre los gobernantes, algo que Solís más bien celebró en su discurso.

En él, fiel a su gusto por lo simbólico, usó seis lenguas (español, portugués, francés, inglés, bribri y maleku), como muestra de sus intenciones de inclusividad.

Acompañado casi en cada momento por el canciller, Manuel González, Solís tuvo también un encuentro bilateral con [[BEGIN:INLINEREF LNCVID20150128_0014]]la chilena Michelle Bachelet,[[END:INLINEREF]] a quien pidió sumarse como miembro extrarregional del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) y apoyar a la jurista costarricense Elizabeth Odio como jueza de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

A cambio, Bachelet habría solicitado a Solís continuar el proceso para integrarse a la Alianza del Pacífico (Chile, Perú, Colombia y México), contó el canciller González. El tema también se tocó en una cita bilateral con Juan Manuel Santos, de Colombia. Además, se vio con Irwin Larocque, secretario de la Comunidad del Caribe (Caricom); hablaron de un Tratado de Libre Comercio (TLC) pendiente de ratificación por varias islas caribeñas.