Hacienda dice que medida es para facilitar la evaluación del gabinete

Por: Natasha Cambronero 4 septiembre, 2015
Previo a su discurso del 1.° de mayo pasado, el presidente, Luis Guillermo Solís, llenó las plazas vacantes en su gabinete. | JOSÉ CORDERO
Previo a su discurso del 1.° de mayo pasado, el presidente, Luis Guillermo Solís, llenó las plazas vacantes en su gabinete. | JOSÉ CORDERO

“Los ministros que no cumplan con la expectativa de gestión (del Presupuesto Nacional del 2015) se van el 1.° de mayo”.

Con esas palabras, el presidente Luis Guillermo Solís sentenció a su gabinete, el 24 de noviembre del 2014, y prometió un uso ejemplar del plan de gastos del 2015, que entonces era discutido en el Congreso.

Sin embargo, cuatro meses después, se las ingenió para eximirse de esa obligación, la cual plasmó en la directriz N.° 17-P (25 de noviembre del 2014) titulada: Sobre la eficiencia y eficacia en la gestión presupuestaria de la Administración Pública .

El 27 de marzo anterior, Solís modificó el artículo 7 de esa norma, en el cual se leía:

“El incumplimiento injustificado de la presente directriz acarreará la remoción del titular del cargo”.

En su lugar, emitió una nueva directriz, la N.° 23-H, en la que se elimina ese apartado y crea otro con la misma numeración, pero en el cual se condiciona la destitución de los jerarcas a un análisis previo del mandatario.

El nuevo texto lo contiene de la siguiente manera:

“El incumplimiento injustificado de las normas contenidas en este primer capítulo acarreará que el Presidente de la República considere la remoción del titular del cargo”.

A junio de este año, 10 ministerios habían ejecutado menos de un 40% de su presupuesto, según datos de la Contraloría General de la República.

Ese es el caso de los ministerios de la Presidencia, Gobernación, Seguridad Pública, Hacienda, Economía, Cultura, Vivienda, Comercio Exterior, Ciencia y Tecnología, y Ambiente.

El bajo gasto en recursos se refleja, principalmente, en las partidas de bienes duraderos –donde se incluye la inversión en obra pública– y servicios.

Solís también suprimió una parte del artículo 3, en el cual se obligaba a los ministros y jerarcas de entes descentralizados a presentarle a él, cada tres meses, un informe sobre el cumplimiento de metas y ejecución presupuestaria.

En el nuevo lineamiento esa obligación ya no aparece, tampoco que a más tardar el 31 de enero del 2015, las instituciones debían entregar la reprogramación de sus programas de trabajo, con base en los objetivos del Plan Nacional de Desarrollo.

Justificación. El ministro a. i. de Hacienda, José Francisco Pacheco, justifica los cambios y dice que responden a “recomendaciones técnicas” para hacer operativa la evaluación del gabinete.

“Cada ministerio debe ser evaluado tomando en cuenta las particularidades de la estructura presupuestaria (...). La evaluación específica se debe dar para evitar una contradicción, porque la directriz pide evitar gasto corriente, en especial en partidas superfluas. Por lo tanto, sería ilógico que sancione a un jerarca por subejecutar presupuesto en esas áreas que el presidente quiere controlar (horas extra, viáticos, viajes al exterior y alimentación”, declaró Pacheco.

El cambio en la directriz fue denunciado por el diputado de Alianza Demócrata Cristiana, Mario Redondo, quien cuestiona la falta de consecuencia en el discurso del presidente Solís.

“Anunció con bombos y platillos que iba a destituir a los ministros como garantía a una correcta ejecución (presupuestaria) y ahora nos damos cuenta que fue una tomada de pelo”, aseguró Redondo.