Cuadras aledañas a la casa del mandatario en Managua son ‘zona prohibida’

Por: Esteban Oviedo 4 septiembre, 2013

Dos policías jóvenes, armado cada uno con una AK-47 en el hombro, nos salen al paso. Caminábamos por la acera frente a uno de los retenes instalados en las cuadras que rodean la casa del presidente nicaragüense, Daniel Ortega, en el barrio El Carmen de Managua.

A los policías, que apenas superan los 20 años de edad, les molesta la presencia de una cámara fotográfica.

Se salen de las barandas blancas que impiden el paso hacia las calles que conducen a las cuadras más cercanas a la casa del gobernante.

“En esta zona es prohibido tomar fotos”, dice uno. ¿Perdón?, se le pregunta. “Es zona prohibida esta”, replica.

“Si sigue con la cámara va a provocar que se la quiten y se la revisen. Si sigue con ella, más adelante es peor”, advierte el segundo. Decimos que cambiaremos de acera.

Un policía vigila el perímetro de la casa de Daniel Ortega desde un boquete abierto en el muro de un campo de beisbol, en el barrio El Carmen de Managua.
Un policía vigila el perímetro de la casa de Daniel Ortega desde un boquete abierto en el muro de un campo de beisbol, en el barrio El Carmen de Managua.

“¿Quiénes son ustedes? ¿Adónde van? ¿Dónde se quedan? ¿Qué hacen?”, añaden.

Uno de los policías llama a uno de nosotros aparte y le dice: “Somos la guardia presidencial, no se metan en problemas”.

Este es solo uno de los nueve retenes policiales que protegen las cuadras aledañas a la casa de Ortega. La vivienda, desde la cual trabaja el mandatario en el día, es de acceso restringido.

Uno, dos o tres policías protegen todas las calles que podrían conducir a las cercanías de la casa. En la entrada principal, el contingente es más grande.

Un campo de béisbol también forma parte del perímetro de seguridad de la casa. En lo que fue el muro del campo, hay cinco boquetes desde los cuales se asoman los policías armados para vigilar el exterior.

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