Por: Aarón Sequeira 11 septiembre, 2014

Los diputados de la Comisión Plena Tercera aprobaron ayer, en primer debate, el proyecto de ley que permitiría el uso de brazaletes electrónicos en reos que cometan delitos menores, como alternativa a su ingreso a un centro penitenciario.

El objetivo principal de la iniciativa es desahogar las cárceles del país, cuyo funcionamiento hoy se ve afectado por el hacinamiento.

El plan permite que la Administración de Justicia le coloque al preso un dispositivo electrónico que permita verificar los lugares por donde se mueve, siempre dentro de un área determinada de previo.

La diputada Karla Prendas explicó que el brazalete se podrá utilizar en casos de condenas menores a los seis años, pero no cuando se trate de delitos de índole sexual.

Además, tampoco será una opción para quien reincida en el crimen por el que recibió condena.

El proyecto ya había superado el primer debate, pero los congresistas lo devolvieron a un trámite anterior con el fin de precisar aspectos relacionados con el uso de la pulsera electrónica en incidentes de violencia doméstica.

El dispositivo también podría beneficiar a reclusas que son madres de menores de 12 años o con dependientes enfermos, mujeres con embarazo avanzado o bien, reos adultos mayores de 75 años.

Además, la medida se aplicaría a presidiarios que sufran alguna enfermedad física, adictiva o psíquica, así como males que no permitan dar atención dentro de la cárcel.

Por dos años, el plan no avanzó debido a una moción de avocación para enviarlo al plenario.

El presidente de la Plena Tercera, el legislador oficialista Víctor Morales Zapata, del Partido Acción Ciudadana (PAC), dijo que los cambios incorporados en la iniciativa convencieron a los diputados que antes dudaban de la conveniencia de implementar los brazaletes.