Dirigencia local ‘ottonista’ logró frenar otras uniones, reconocen cúpulas

Por: Álvaro Murillo 28 julio, 2015
La presidenta del PAC, Margarita Bolaños, con su diputado Marco Redondo (PAC) y Gerardo Vargas, legislador del FA, el 26 de junio pasado, en la firma de un acuerdo sobre la agenda nacional. | ALBERT MARÍN / LN
La presidenta del PAC, Margarita Bolaños, con su diputado Marco Redondo (PAC) y Gerardo Vargas, legislador del FA, el 26 de junio pasado, en la firma de un acuerdo sobre la agenda nacional. | ALBERT MARÍN / LN

Después de las conversaciones en más de 50 cantones del país, el oficialista Partido Acción Ciudadana (PAC) y el Frente Amplio (FA) solo lograron acuerdo para crear coaliciones en seis de ellos, y puede que la cifra final quede en solo cuatro.

Esas coaliciones (conjuntos con nueva bandera y nuevo nombre) y tres alianzas (apoyo de un partido a otro) fueron el total de la cosecha que PAC y FA lograron después del llamado de las cúpulas nacionales de ambos partidos. Ese fue el que dio pie a Liberación Nacional (PLN) para mezclar a ambos rivales en una sola sigla: el ‘FAC’.

Pero la cuota se quedó corta para las expectativas de FA, admitió el secretario general, Rodolfo Ulloa. Mientras, la presidenta del PAC, Margarita Bolaños, prefiere explicarlo como “una expresión de la autonomía de las asambleas cantonales”.

Esas asambleas cantonales, más cerca de las bases de cada agrupación, fueron las que efectivamente decidieron. Decenas de cantones analizaron las opciones y desecharon la idea de enyuntarse. En algunos casos, no hubo intento. En otros, las propuestas eran como para evitar los acuerdos, según Ulloa.

En el PAC hubo asambleas cantonales dominadas por las bases más cercanas al “ottonismo”. Es decir, primó la corriente reacia a aliarse con Frente Amplio y otros sectores, señaló Ulloa. Bolaños reconoció la existencia de esa tendencia: “Siempre ha habido una corriente que opta por participar solos”.

¿La influencia de Ottón? Parece que el “ottonismo”, en clara minoría en la Asamblea Nacional en el PAC, mantiene fuerza en los territorios. “En cantones dominados por esa línea, ni siquiera hubo opción”, dijo Ulloa poniendo como ejemplo a dos casos importantes: el capitalino San José y el extenso San Carlos.

Daguer Hernández, candidato del PAC para la Alcaldía de San José, lo explica más: “Sí hubo conversaciones formales e informales, pero la base decidió no ir en coalición y así lo atendió la Asamblea Cantonal (...). Solos podemos llegar a la Alcaldía”.

La designación de Hernández, actual regidor josefino, fue impugnada por un sector de otra tendencia interna del PAC, con algunos dirigentes integrantes de un grupo llamado Movimiento Esperanza, que estaba más proclive a la coalición con FA.

La impugnación fue rechazada y ahora Daguer tiene el camino abierto para ser candidato a alcalde del PAC en San José, tal como el exdiputado Manrique Oviedo (afín al “ottonismo”) en San Carlos, donde fracasaron las conversaciones para una coalición.

Ulloa contó que en algunos casos fue FA el que se retiró de la mesa, pues consideraban desequilibrada la propuesta del PAC. Por ejemplo, en el cantón Puntarenas los rojiamarillos querían la preeminencia, a pesar de que los frenteamplistas los superaron en esa área en los comicios del 2014.

“No es fácil deshacerse de su bandera y crear una nueva”, reconoce Bolaños. “Se lograron bastante menos coaliciones que las esperadas”, alegó Ulloa.

Belén, Montes de Oca, Tibás y Guatuso son los cantones donde PAC y FA van unidos bajo una nueva bandera y un nuevo nombre, a veces en conjunto con otro partido local.

También hubo acuerdos en Dota y Acosta, pero están “en alitas de cucaracha”, señaló Ulloa, pues la Asamblea Nacional del PAC no las ha ratificado aún y es poco probable que lo haga antes de la fecha límite para inscribir la coalición en el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE).