Por: Álvaro Murillo 7 febrero, 2015

No es presidente del Frente Amplio ni secretario general ni diputado, pero sí es el líder al que hacen caso al punto de que pide a un legislador renunciar y este lo hace en cuestión de horas.

Imagen sin titulo - GN
Imagen sin titulo - GN

Este es el excandidato José María Villalta, protagonista en el caso del congresista Ronal Vargas, quien dejó su curul por un supuesto caso de acoso sexual, a pesar de que alegó, el jueves, una grave enfermedad y motivó llantos entre otros parlamentarios y hasta la solidaridad del presidente Luis Guillermo Solís, quien calificó todo como una burla.

Esto lo lamenta Villalta, quien admite que debieron reaccionar antes, pero rechaza intención alguna de encubrir a Ronal Vargas. Por ello, culpa a este periódico de “voltear la tortilla”, de “odio” contra el FA y de falta de criterios periodísticos.

¿Desde cuándo conoció el supuesto acoso sexual de su diputado Ronal Vargas?

Me enteré el miércoles y, de inmediato, me dispuse a tomar medidas, para reunirnos con la víctima, el jueves a las 9 a. m., y escuchar la versión de Ronal Vargas; sus explicaciones no fueron satisfactorias y, ahí mismo, le solicitamos la renuncia.

¿Él de inmediato accede?

Él no pudo dar explicaciones satisfactorias. Él inicialmente planteó la posibilidad de declararse diputado independiente y renunciar a la Comisión de Derechos Humanos. Le dijimos que eso no era suficiente, que no lo estábamos condenando, pero ante una situación de ese tipo, el Partido tiene normas éticas muy claras. Después de discutir un rato, él aceptó y se manifestó dispuesto a firmar la carta de renuncia; hicimos la carta y yo lo acompañé al TSE.

Él no habría renunciado si no hubiera querido.

A ver, la sanción que establece la ley es ridícula. Dice que si a un diputado se le demuestra acoso sexual, solo se le llama la atención en el plenario. Es una vergüenza. Por eso, no podíamos permitir que este no fuera el desenlace. Teníamos que garantizar que se hiciera efectiva esta renuncia. Tenía que sentarse un precedente contundente.

¿Cómo acordaron argumentar que era ‘asunto personal’?

No nos pusimos de acuerdo. Es otra mala interpretación suya.

Entonces, ¿cómo fue?

El comunicado inicial de la fracción, probablemente, no es claro en ese tema. El diputado nos dijo que para no hacer más grande la cosa ni afectar a la víctima, iba a alegar razones personales. Fue él que lo manifestó.

La carta de renuncia que usted redactó junto con él dice con claridad que se trataba de “motivos personales”.

Sí, porque él dice eso al TSE.

¿Era la intención de ustedes que la renuncia se anunciara junto con el motivo real, de acoso?

- Nosotros hubiéramos preferido eso, pero no era posible, para proteger a la víctima.

Pero, finalmente lo dijeron a las 9 de la noche.

Ya no se podía sostener porque Ronal hizo algo totalmente inesperado para nosotros (lo de la supuesta enfermedad) y ya se había filtrado la información, pero nosotros queríamos protegerla a ella (...). Nuestra intención nunca fue ocultar el caso. Esa es la manipulación vergonzosa que ustedes hacen. Nuestra intención fue proteger a la víctima y, por eso, no se podía hacer público.

¿ Dónde dice que no se puede conocer la existencia de un caso de hostigamiento sexual?

La ley establece que hay que proteger la identidad y la intimidad de la víctima. Valoramos que con solo hacer público que se trataba de una situación de acoso sexual, inmediatamente todos se iban a dirigir, con todos los chismes, como pasó con solo la noticia que ustedes publicaron (...). En la Asamblea todo se sabe.

¿Por qué si usted sabe que en la Asamblea todo se sabe no previó que igual se iba a conocer?

Decidimos aceptar la renuncia y apegarnos al procedimiento legal, guardando reservas sobre los motivos para dar tiempo a la víctima a que pueda superar la situación difícil personal y a que esté preparada para hacer público el caso. Queríamos darle tiempo.

¿Cuánto tiempo?

No teníamos fecha estimada, pero yo estaba convencido de que había que publicar, en el debido momento, los motivos verdaderos por los que se pidió la renuncia a Ronal (...). Lamentablemente no salió bien, no funcionó.

¿Por qué?

El diputado Ronal Vargas hizo una intervención inesperada. Debimos haberlo desmentido inmediatamente. Nos quedamos en shock . Pero de ahí a lo que ustedes afirman, de que no era la intención de nosotros… ¡eso es una barbaridad! Ustedes invisibilizan el fondo del caso, que es la primera vez en la historia en que se pide una renuncia a un diputado por su partido, por un caso de acoso sexual (...). Ustedes pueden criticar nuestros errores, pero ¿cómo van a sacar la primera noticia de que queremos ocultar, cuando nosotros mismos lo dijimos? El odio visceral de algunos accionistas de La Nación contra el Frente Amplio les nubla la vista a ustedes los periodistas, que han perdido por completo la objetividad periodística (...). Es increíble que ustedes hayan perdido el juicio. La noticia principal no podía ser eso que se inventaron, de que queremos ocultar el motivo real.

Acaba de decir que decidieron no decirlo. ¿Cómo quería que se dijera que se trataba del primer caso de una renuncia obligada por posible acoso sexual?

Nuestro jefe de fracción (Gerardo Vargas) les dijo a ustedes los motivos cuando preguntaron (6 p. m.), porque no intentamos ocultar nada. Desde que ustedes le preguntaron si esto era un caso de acoso sexual, él les dio la información. Reconozco que debimos haber reaccionado antes, pero otra cosa es decir que queríamos ocultar, con esa connotación negativa y de mala fe.

”Están perdiendo la objetividad por completo; pueden hacer una crítica al FA en sus editoriales o pueden darnos por la jupa como siempre, pero han perdido por completo la noción de las normas éticas básicas de la profesión del periodismo (...) ¡Inscríbanse como partido político y póngase usted de candidato a diputado!”.

¿Por qué sus diputados se levantan y aplauden después de escuchar el relato de la supuesta enfermedad de Ronal Vargas?

No fueron todos, pero se les acaba de informar la situación y Ronal era su amigo. Estaban y están dolidos. Quedaron igualmente sorprendidos con esa versión.

¿Cuándo se iba a conocer el motivo real de la renuncia?

Cuando la renuncia se consumara en el TSE y cuando la persona afectada se recuperara y presentara la denuncia.

Tienen en su bancada a alguien a quien ustedes cuestionaron por violencia doméstica (el diputado Jorge Arguedas).

Es una buena pregunta. Son situaciones diferentes. En el caso Arguedas le pedimos la renuncia y el Partido, por unanimidad, revocó su candidatura, pero el Tribunal de Elecciones determinó que eso no se podía cancelar y respetamos la legalidad. Ahí quedó el asunto de Arguedas.

“En este caso, sabemos que no hay procedimiento legal para destituir a un diputado y, por eso, apelamos al sentido común.

¿Y si no aceptaba?

Le hicimos saber que si él se aferraba al puesto como mono en ventolero, no íbamos a apoyarlo y nos íbamos a ver obligados a respaldar la denuncia en su contra. Le hicimos saber que la denuncia iba a seguir en el Tribunal de Ética del Partido y en instancias correspondientes y que el problema se le iba a hacer más grande. Yo le voy a pedir al partido que le pida la renuncia. Si no se diera, igual llevaríamos el caso al Tribunal de Ética para tomar una medida.

¿Cómo les responde a otros diputados que lloraron al creer en una enfermedad grave o al presidente Luis Guillermo Solís, que lo calificó como un engaño?

Yo hoy (ayer) llamé a don Luis Guillermo y le di la misma respuesta que quiero dar a los diputados: lamento que hayan tenido que pasar por esa situación y que el diputado Ronal Vargas nos haya engañado a todos de esa forma. Estoy muy apenado porque nuestra fracción no tuvo la capacidad de reaccionar antes para frenar eso, pero les aseguro que no hubo ningún ánimo de encubrir la situación. Lamento que ellos se hayan visto burlados y, por supuesto, que merecen una disculpa. Solo pido que nos den el beneficio de la duda de que no hubo mala fe y que no caigan en el juego en que han caído algunos medios de dar la vuelta a la tortilla y quieren invisibilizar la noticia más importante.

¿No pensaron en que don Ronal Vargas podría ser inocente? La queja podría ser una mentira.

Sí, pensamos en el principio de inocencia, pero la condena corresponde a los tribunales. Valoramos el caso y vimos elementos contundentes, no le doy detalles por respeto a la víctima. Él no pudo desmentir los hechos y separamos lo legal de lo ético. Somos rigurosos en lo ético.