Llamados a unión interna chocan con reacción del arismo, que sale mal librado

Por: Álvaro Murillo 8 febrero, 2015
Francisco Antonio Pacheco (izq.), acuerpado por Óscar Arias (al centro), perdió ayer la presidencia del PLN por 37 votos. Obtuvo 49 frente a 86 de José María Figueres (der.), quien le envió un mensaje fraternal a la corriente arista, aunque el Nobel de la Paz lo ve con recelo. | MARIO ROJAS
Francisco Antonio Pacheco (izq.), acuerpado por Óscar Arias (al centro), perdió ayer la presidencia del PLN por 37 votos. Obtuvo 49 frente a 86 de José María Figueres (der.), quien le envió un mensaje fraternal a la corriente arista, aunque el Nobel de la Paz lo ve con recelo. | MARIO ROJAS

Una Asamblea Nacional clave para los verdiblancos escogió al hijo del caudillo, el exmandatario José María Figueres Olsen, como presidente del Partido Liberación Nacional (PLN) para lamento de su homólogo Óscar Arias y para celebración de un sector que ya piensa en las elecciones presidenciales del 2018.

Figueres venció ayer con sorpresiva holgura (86 votos contra 49) a Francisco Antonio Pacheco, carta principal de la corriente liderada por Arias, quien también perdió su apuesta por la secretaría general, la cual quedó en manos de una cara nueva para el público, el abogado Fernando Zamora.

La escogencia de los nuevos miembros del Comité Político también dieron una bocanada de oxígeno al excandidato Johnny Araya, quien hace 50 días fue castigado por renunciar a la pasada campaña electoral. Este sábado –después de haber apelado y ser autorizado a participar– se alegraba por la designación de figuras que ve cercanas.

Se trata de Jorge Pattoni, su compañero como aspirante a la vicepresidencia de la República en el 2014 y nuevo vicepresidente del PLN; la diputada Paulina Ramírez (tesorera en propiedad) y Marco Cercone (subtesorero).

La nueva cúpula también la integran la asesora legislativa Shirley Calvo (subsecretaria general), ajena a la corriente figuerista; Juan Alberto Corrales (fiscal) y Silvia Sibaja (su suplente).

La Asamblea generó tal interés que convocó a 131 de 136 asambleístas, además de los exmandatarios Figueres, Arias y Laura Chinchilla (de discurso neutral) en primera fila. Luis Alberto Monge, representado por un delegado formal y un busto metálico en la entrada del sitio que albergó la cita, tomó posición por la carta figuerista o, en contra de la apuesta arista, según se mire.

La reunión se celebró en el Edificio Cooperativo, en San Pedro de Montes de Oca, un año después de la traumática derrota electoral del 2014 y un año antes de los comicios municipales.

El encuentro fue escaso en referencias a las crisis del PLN y dejó espacio para críticas al Gobierno actual (Partido Acción Ciudadana, PAC), incluso con alguna comparación con Venezuela.

Abundaron en el micrófono invocaciones a la unidad partidaria, aunque también los comentarios antagonistas en corrillos y en los diálogos en el WhatsApp de los celulares.

Un delegado escribió a otro: “Ojo que Óscar y Laura ni se saludaron”. Y tenía razón.

Sin embargo, Figueres dejó claro que su objetivo es unir las distintas corrientes en la agrupación. Por eso, saludó a Pacheco apenas ganó y después a Arias.

“Tenemos un trabajo duro por delante. Es refundar el partido, revedecerlo, modernizarlo. Echar para delante con el único fin de que le sirva a Costa Rica”, dijo Figueres con ojos llorosos.

Consultado sobre el valor de este triunfo para sus aspiraciones de ser candidato presidencial en el 2018 (24 años después de llegar al poder en 1994) contestó evasivo: “No estamos en esas”.

Arias molesto. El expresidente y Nobel de la Paz opina distinto a Figueres. “Yo hubiera preferido alguien que garantizaba absoluta neutralidad, cosa que no va a suceder ahora. Nadie desconoce que don José María Figueres va a intentar alcanzar una candidatura (...) Me he llevado una sorpresa. No esperaba esta derrota de Tony Pacheco”, respondió Arias antes de insistir en que el arismo es la corriente más grande del PLN y que el partido “es más grande que esta asamblea”.

También subrayó “la trayectoria muy limpia de Pacheco”, cuidándose de no mencionar los cuestionamientos sobre Figueres en el 2004 por el caso Alcatel.

“Para el costarricense común y corriente, deja mucho qué decir que los miembros del órgano más importante del partido (los asambleístas) escojan a alguien que no aparece con el apoyo que debería tener un futuro triunfador del PLN. Me llena de mucho dolor”, añadió el Nobel, en referencia a mediciones de popularidad que no favorecen a Figueres.

Chinchilla evitó comentar por quién votó para la presidencia verdiblanca, exaltó el “capital humano” de la agrupación y la necesidad de “generosidad” para incorporar a quienes salieron derrotados en la jornada.

El nuevo secretario general, Fernando Zamora, se presentó como la prueba de nuevos liderazgos, frente a críticas por la escasa renovación que representan rostros como Figueres o Pacheco.

“Tenemos que ser muy cuidadosos en unir a todas las corrientes del partido. Yo voy a dar prioridad a la unión del partido”, prometió Zamora, y ofrececió una agenda temática nacional que se proponga ante el vacío que, según él, hay en el gobierno actual.

La asamblea liberacionista terminó a las 2:57 p. m. con una foto de la nueva cúpula, la sorpresa de algunos delegados de que Arias aún estuviera ahí y, de fondo, el infaltable Corrido de don Pepe , aunque pocos lo cantaron.