Postulante solicita tocar puertas en barrios estratégicos de sus provincias

Por: Aarón Sequeira 19 diciembre, 2013
Antonio Álvarez Desanti (izq.) y Rolando González (der.), candidatos a diputados del PLN, evaluaron la estrategia que usan para llevar a Johnny Araya (centro) a la Presidencia. | MARIO ROJAS.
Antonio Álvarez Desanti (izq.) y Rolando González (der.), candidatos a diputados del PLN, evaluaron la estrategia que usan para llevar a Johnny Araya (centro) a la Presidencia. | MARIO ROJAS.

El candidato del PLN, Johnny Araya, les pidió ayer a sus aspirantes a diputado redoblar esfuerzos para evitar que la agrupación vaya a segunda ronda, luego de las elecciones nacionales del 2 de febrero.

Araya reunió a los postulantes en el hotel Corobicí, San José, para hacer un recuento de la labor proselitista que cada uno ha hecho en las provincias de donde provienen.

Ante ellos, el aspirante del Partido Liberación Nacional aceptó que sus números en las encuestas lo obligan a encender luces de alerta, con tal de evitar segunda ronda.

El Tribunal Supremo de Elecciones programó una eventual segunda convocatoria a elecciones para el domingo 6 de abril.

Según Araya, los 56 candidatos legislativos, elegidos el 24 de agosto pasado, tienen la responsabilidad de organizar la campaña en sus respectivas regiones.

Citó Sagrada Familia, Hatillo y Pavas, en San José; Sarapiquí, en Heredia, y Chacarita, Puntarenas como zonas donde ya han incrementado la acción política.

También les pidió hablar, puerta a puerta, en barrios estratégicos sobre lo que considera una “visión de país distinta” (en referencia al programa político del candidato presidencial del Frente Amplio, José María Villalta).

Solo una. “Tenemos la convicción de que podemos ganar en primera ronda, pero tenemos que redoblar los esfuerzos para visitar más comunidades”, aseguró Araya.

El encuentro con los futuros diputados fue privado y no se permitió la presencia de periodistas.

Tras la cita con Araya, el candidato al primer lugar de Limón, Danny Hayling Carcache, dijo que la situación los obliga a trabajar al doble para evitar una extensión de la campaña más allá de febrero.

Paulina Ramírez, quien busca el primer lugar por Cartago, reconoció que si el candidato presidencial bajara en apoyo popular, las opciones de algunos postulantes a una curul, igual se reducirían.

Campaña directa. Araya está seguro de que, al final de la campaña, el apoyo del electorado se “polarizará entre dos candidatos, dos partidos y dos visiones de país distintas”, la suya y la de Villalta.

Por eso, aseguró que, en enero, el PLN hará una campaña directa para hablar sobre la propuesta del Frente Amplio.

Esa estrategia pretende combatir el aumento registrado por varias encuestas en el apoyo hacia el frenteamplista.

“Hay una visión de país que, en caso de cumplirse, significaría el colapso del Estado costarricense y del aparato productivo”, dijo.

Agregó que no se trata de una “campaña de miedo”, pero que advertirán del “contraste” entre las dos visiones que se confrontarían al final de esta campaña.

Colaboró Álvaro Murillo.