Ayudas siguen llegando, sobre todo de la gente del lugar, mientras los migrantes varados en la zona sur ignoran cuándo empezarán deportaciones

Por: Aarón Sequeira 18 abril, 2016
La Cruz Roja instala toldo para que africanos puedan estar a la sombra.
La Cruz Roja instala toldo para que africanos puedan estar a la sombra.

Paso Canoas, Corredores.

Djabou Coubali, de 29 años, buscaba ayer domingo, por la tarde, una forma de llamar la atención a la prensa internacional, una forma de comunicarse con la comunidad extranjera y que la gente sepa en qué condiciones vive una mayoría de africanos en la guardarraya fronteriza entre Costa Rica y Paso Canoas.

También, buscaba la forma de conectarse a la Internet y tener un contacto con representantes de la Organización de Naciones Unidas (ONU), de la Organización Internacional sobre las Migraciones (OIM) y del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur).

"La ONU y la OIM están desaparecidas de aquí. La población costarricense ha hecho mucho más por nosotros que estas organizaciones", le dijo Djabou a La Nación el domingo a las 10 de la noche.

Añadió que esperaban acciones de parte del Gobierno para el mediodía de este lunes, de lo contrario convocarían a una conferencia de prensa para dar a conocer su situación política y humanitaria, con muchos de ellos durmiendo en la calle, comiendo lo que les regalan y sin dinero para tomar una ducha.

Medicinas. Aunque los africanos han agradecido la atención de la Cruz Roja, destacaron que reciben más medicinas de parte de la gente que de este cuerpo de socorristas. Lo dijeron afincados ahí, en la calle, frente a la Delegación Policial de Paso Canoas, donde el cuerpo de socorro les colocaba un toldo esta mañana para que se resguarden del sol y de la lluvia

La directora general de Migración, Kathya Rodríguez, confirmó que la única opción que tiene el Gobierno en este momento para los más de 500 africanos ahí es la deportación, que se complica más porque los inmigrantes no tienen papeles, o bien no los quieren enseñar.

Muchos de ellos tienen muy resguardados sus pasaportes e identificaciones, y solamente tienen una foto en sus celulares, para casos extremos. Además, reconocen que hay personas que les han aconsejado no enseñar los papeles, pues creen que se los robarían.

"La gente nos ha dado muchas aspirinas y otras cosas para el dolor de cabeza, la fiebre y otros dolores. Para usar el baño, hay algunos que prestan las habitaciones que están pagando, en hoteles o cabinas, los que pueden", dijo Djabou, quien dice proceder de Costa de Marfil.

Aparte del toldo instalado por la Cruz Roja, los africanos recibieron dos toldos de mediano tamaño de parte de una vecina de Paso Canoas y también sombrillas grandes.

Anoche, pese al riesgo de lluvia, una vez más prepararon sus lechos encima del asfalto, bajo la vigilancia de los policías y de muchos lugareños que llegan solo para verlos ahí, en su especie de pequeñito estado africano.