Wellington Arguedas dice que cercanía con exmandatarios enjuiciados no perjudica sus aspiraciones

Por: Gerardo Ruiz R. 17 junio, 2014

San José

El pequeño empresario alajuelense Wellington Arguedas, que se confiesa “amigo” de los expresidentes Miguel Ángel Rodríguez y Rafael Ángel Calderón, le peleará la secretaría general de la Unidad Social Cristiana (PUSC) al excandidato presidencial, Rodolfo Piza.

Arguedas, actual fiscal del PUSC, afirma contar con el apoyo necesario para arrebatarle la secretaría a Piza el 6 de julio, cuando la Asamblea Nacional rojiazul se reúna para elegir a sus nuevas autoridades.

“Va a ser una votación muy cerrada. La diferencia entre don Rodolfo y yo va a ser de entre uno y tres votos”, sostuvo.

Las aspiraciones de Arguedas develan que aún existe la puja por el control del partido entre el calderonismo y el movimiento Renacer Social Cristiano, que postula al abogado Pedro Muñoz para la presidencia.

Arguedas considera peligroso que la secretaría general y la presidencia del comité ejecutivo queden en manos de Piza y de Muñoz, respectivamente, pues ambos abogados trabajan en el mismo bufete.

“Los asambleístas nacionales están molestos primero por el ‘golpe de Estado’ que le dieron a don Rodolfo, quien iba a aspirar a la presidencia del comité ejecutivo y, segundo, porque el PUSC nunca ha tenido dueño y no vamos a permitir que lo tenga”, dijo el empresario alajuelense.

Wellington Arguedas afirma que goza del respaldo de un amplio sector de la asamblea nacional del PUSC para ocupar la secretaría general de esa divisa a partir del próximo 6 de julio. En la gráfica, parte de su propaganda de campaña.
Wellington Arguedas afirma que goza del respaldo de un amplio sector de la asamblea nacional del PUSC para ocupar la secretaría general de esa divisa a partir del próximo 6 de julio. En la gráfica, parte de su propaganda de campaña.

Amigo de los amigos. Wellington Arguedas dijo que lo une una vieja amistad con los expresidentes Rodríguez y Calderón.

El primero fue condenado en el 2011 por instigar para que se exigieran dádivas a la empresa Alcatel a cambio de otorgarle un contrato de compra de líneas celulares en el ICE. Sin embargo, la condena de cinco años de prisión fue anulada en el 2012 por el Tribunal de Apelaciones.

En el caso de Calderón, en el 2011 quedó en firme una sentencia de tres años de prisión en su contra por corrupción y tráfico de influencias relacionada con el caso Caja-Fishel.

Arguedas afirmó que esos antecedentes no perjudican su postulación a la secretaría general del PUSC y que, si la asamblea le cobrara esa cercanía, defendería su amistad.

“No reniego de los amigos. Si por los cargos que les achacaron a ellos salgo yo perjudicado no importa, porque yo no cambiaré mi amistad por la conveniencia del momento”, subrayó.

Según Arguedas, en los últimos años, un sector del PUSC cambió su discurso contra los expresidentes y su legado y ahora se toleran más, pese a que Calderón abandonó la divisa a principios de este año.

Entre sus propuestas para la secretaría general, Arguedas mencionó cambios en la estructura del partido con el fin de reducir costos y acercar a los distritos la elección de los candidatos a diputado para futuros comicios.

Además, pretende crear el cargo de rector de educación política en el comité ejecutivo, para reforzar la capacitación de los militantes del PUSC.