Por: Aarón Sequeira 18 marzo, 2015

El Gobierno presentó ayer el segundo Presupuesto Extraordinario para el 2015, con la intención de reducir los gastos autorizados para este año en viajes, horas extra, publicidad, alimentación y protocolo, entre otros.

José Francisco Pacheco, viceministro de Egresos. | CARLOS BORBÓN
José Francisco Pacheco, viceministro de Egresos. | CARLOS BORBÓN

El proyecto de ley plantea una reducción en los rubros considerados superfluos, por ¢61.000 millones, más una autorización para aplazar el pago de deuda por ¢146.000 millones.

El viceministro de Egresos, José Francisco Pacheco, dijo que esta iniciativa recupera las mociones de recortes planteadas a los diputados en octubre y que fracasaron por la intención de los legisladores de hacer rebajas mucho mayores en los gastos.

Además, se incluyen reducciones en los montos establecidos para transferencias en ministerios como el de Salud y el de Obras Públicas y Transportes (MOPT).

El Presupuesto Nacional vigente para este año fue aprobado en el plenario legislativo en noviembre, por un monto de ¢7,9 billones, tras un polémico trámite ejecutado por el presidente del Congreso, Henry Mora.

Con este plan extraordinario, el Gobierno busca cumplir un compromiso con la bancada del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), con tal de mantener esa fracción como aliada para la elección del nuevo Directorio legislativo, el próximo 1.º de mayo.

“Sí, el Gobierno sí está cumpliendo”, dijo anoche Rafael Ortiz, jefe de la Unidad.

El plan de recortes incluye la desincorporación de montos que estaban previstos para el proyecto Limón Ciudad-Puerto, que ya tiene un cierre técnico.

La última parte de la iniciativa busca el cambio de destino de partidas de municipalidades que se intentó aprobar en noviembre pasado, sin éxito.