Por: Gerardo Ruiz R., Esteban Mata Blanco 29 diciembre, 2015

El gobierno costarricense lanzó esta tarde un llamado para que los cubanos que están atrapados en el país no caigan en la ansiedad ante la posibilidad de una salida que les permita seguir en ruta hacia Estados Unidos.

Así lo manifestó el canciller de la República la tarde de este martes en el aeropuerto de Liberia, donde se reunió con los congresistas estadounidenses Kay Granger y Henry Cuellar, quienes están de visita en el país para acercarse a los migrantes.

González aprovechó la visita de los congresistas para explicar a su embajador y congresistas situación de crisis por migración cubana.

La actividad diplomática en torno a los migrantes cubanos se acrecentó esta semana, luego de que el Papa Francisco hiciera una exhortación a los países centroamericanos para buscar una solución al drama "humanitario" que se vive en las fronteras costarricenses, tanto en el sur, con Panamá, como en el norte, con Nicaragua, donde unos 8.000 cubnanos permanecen a la espera de una solución para seguir en ruta hacia su destino final, Estados Unidos.

Ayer lunes la Cancillería informó que tras una reunión técnica en Guatemala, los representantes de los países centroamericanos acordaron abrir un "paso excepcional, seguro y ordenado" a los migrantes cubanos que están varados en Costa Rica desde el 12 de noviembre pasado, cuando Nicaragua cerró su frontera para evitar el ingreso de los migrantes a su territorio.

El paso sería vía aérea desde Costa Rica hacia El Salvador, país desde el que seguirán su viaje hacia México en buses. Si bien se informó de que el traslado de los cubanos iniciará a partir de la primera semana de enero, a través de un "primer ejercicio piloto" de traslado humanitario, la tarde de este lunes, el canciller González pidió calma y no caer en la ansiedad.

Sobre los detalles logísticos del traslado, González solicitó comprensión para la discrecionalidad que han pedido los países que apoyarían el traslado de los migrantes, que salieron de Cuba con el propósito de acogerse a la Ley de Ajuste Cubano, vigente desde 1966, y que otorga facilidades migratorias a los cubanos que lleguen a Estados Unidos.

En tanto, Nicaragua y Cuba exigen a Estados Unidos que ponga fin a esta ley, que consideran como la causa de la salida de isleños a tierra estadounidense.

En entrevista con La Nación, el embajador que no ve en el horizonte cercano una reforma a la Ley de Ajuste Cubano, y por el contrario, consideró que la solución al problema de los migrantes pasar por una agenda regional, más que bilateral.