Según viceministro de Egresos, José Francisco Pacheco, tendrían un ahorro directo de 42.000 millones de colones, entre congelamiento de plazas, publicidad, transportes y alimentación

Por: Aarón Sequeira 15 julio, 2014
Luis Guillermo Solís tomó posesión hace 56 días y está en proceso de elaborar un informe sobre el estado de situación en que encontró el país. De momento, ya reconoce condiciones con las que no contaba. | ARCHIVO
Luis Guillermo Solís tomó posesión hace 56 días y está en proceso de elaborar un informe sobre el estado de situación en que encontró el país. De momento, ya reconoce condiciones con las que no contaba. | ARCHIVO

El Gobierno de Luis Guillermo Solís emitió una directriz de contención del gasto que les ordena a los ministros y presidentes de instituciones descentralizadas la reducción del presupuesto destinado a alimentación, transporte, publicidad y la congelación de plazas.

José Francisco Pacheco, viceministro de Egresos, explicó este mediodía tras el Consejo de Gobierno, que de esa directriz se espera lograr un ahorro de ¢42.000 millones.

Según Hacienda, el Gobierno tiene a disposición más de 3.400 plazas por nombrar, por lo que la orden es que cada ministerio utilice a lo sumo un 15% de esa disponibilidad.

Pacheco aseguró que eso les permitiría congelar aproximadamente 2.500 plazas y tener un ahorro de 22.000 millones de colones.

Dentro de los recortes en gastos superfluos, Pacheco afirmó que la orden es reducir en un 20% el presupuesto de cada entidad en alimentación, transporte, publicidad, entre otros.

El viceministro explicó que ese porcentaje es acumulativo y no aplicable a cada rubro.

“La directriz incluye una revisión del gasto controlable o superfluo, una mejor administración del recurso humano, hacer revaloraciones en contratos de alquiler de edificios y de equipos de cómputo”, dijo Pacheco.

Según los datos del Gobierno, el Presupuesto Nacional tiene ¢27.000 millones destinados para alquiler de edificios y ¢10.000 millones en alquiler de equipo de cómputo.

Dentro del tema de transportes, Hacienda pretende evitar que los ministros compren automóviles nuevos, cuando no sea necesario.