Por: Álvaro Murillo 5 agosto, 2014

Ni a favor de Israel ni en contra. Ni a favor de los palestinos ni en contra. La posición de Costa Rica se centra en ver como crisis humanitaria el combate en la franja de Gaza, centrándose en las víctimas.

Por ellas, el Gobierno de Luis Guillermo Solís decidió pedir al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas actuar y detener la masacre, y enviar cartas a las autoridades israelíes y palestinas para que decidan un cese del fuego.

Esta fue la postura que enfatizó ayer el canciller, Manuel González, quien descartó , por ahora, llamar en consultas al embajador tico en Tel-Aviv, una de las medidas de protesta que ya aplicaron otros países de América Latina.

“Lejos de romper puentes de diálogo, debemos reforzarlos”, dijo González sobre la posibilidad de retirar temporalmente al embajador, Rodrigo Carreras, cuyo futuro en ese puesto está sujeto a evaluaciones generales del cuerpo diplomático con la entrada del Gobierno de Luis Guillermo Solís.

El canciller dijo que hay indiferencia de la comunidad internacional y por eso urgió a actuar a los miembros del Consejo de Seguridad, tanto los cinco permanentes (con poder de veto) como a los demás. A embajadores de esos países entregó ayer una nota pidiendo que pongan en agenda el tema de Gaza.

“Si esto no mueve al Consejo de Seguridad, es responsabilidad de ellos”, contestó González cuando se le preguntó por la capacidad de Costa Rica de influir en ese foro, dado que está lejos de ser una potencia en política multilateral.

González no mencionó, sin embargo, gestiones de apoyo a la campaña de Amnistía Internacional de detener el envío de armas a Israel o a Palestina, la mayoría de ellas con origen en potencias miembros del Consejo de Seguridad.