Ministerio de Hacienda atribuye falta de efectivo a dificultades para endeudarse en el mercado interno

Por: Gerardo Ruiz R. 28 julio
La Red de Cuido es uno de los programas que el IMAS no ha podido financiar durante el mes de julio por falta de liquidez, según anunció este viernes el Poder Ejecutivo.
La Red de Cuido es uno de los programas que el IMAS no ha podido financiar durante el mes de julio por falta de liquidez, según anunció este viernes el Poder Ejecutivo.

San José

El Ministerio de Hacienda empieza a experimentar problemas para hacerle frente a sus obligaciones financieras debido al elevado endeudamiento del Gobierno Central.

Este viernes, autoridades del Poder Ejecutivo reconocieron que se debió atrasar el giro de una transferencia por ¢9.000 millones para programas sociales ante la falta de dinero en el erario durante julio.

Entre los programas afectados figuran varios del Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS), como Avancemos, Red de Cuido, Atención de Familias, Bienestar Familiar y Emergencias.

En total fueron 167.222 pagos los que no se pudieron hacer a tiempo.

Al final de la sesión extraordinaria del Consejo de Gobierno, la Presidencia anunció que el problema ya fue resuelto y que se realizarán gestiones para que los beneficiarios reciban las ayudas la próxima semana.

Sin embargo, este respiro no amaina la preocupación del Poder Ejecutivo por la situación fiscal del país.

Helio Fallas, primer vicepresidente de la República y ministro de Hacienda, afirmó que la falta de liquidez es más constante en las arcas públicas pues el endeudamiento estatal sigue creciendo sin que el Parlamento tome decisiones sobre el plan fiscal que el Gobierno presentó, hace dos años, a la Comisión de Asuntos Hacendarios.

Se estrecha el mercado interno

En cuanto a las transferencias de julio para ayudas sociales, el subtesorero nacional, Mauricio Arroyo, explicó que el retraso se debió a que Hacienda ha experimentado en las últimas semanas problemas en las colocaciones de deuda interna.

"El Banco Central de Costa Rica incrementó su tasa de política monetaria y, a partir de ahí, también se dieron ajustes (al alza) en las tasas de interés, en primera instancia en las de corto plazo y ya después en la curva de las tasas de interés", comentó.

El efecto, continuó Arroyo, fue que Hacienda no tuviera éxito en las subastas de bonos por la expectativa de los inversionistas de colocar sus recursos a tasas de interés mayores, por lo que los intentos del Estado por captar más dinero a tasas inferiores no resultaron satisfactorias a los inversionistas.

Hacienda, entonces, se quedó sin conseguir la plata necesaria para cubrir las obligaciones que vencían, como la transferencia de ¢9.000 millones para el IMAS.

"Hemos hecho ajustes en algunos de los puntos de la curva (de tasas de interés). Entonces esperaríamos ir retomando las colocaciones (de bonos de deuda interna) de manera normal", adelantó el subtesorero.

Aunque el Gobierno sufre ciclos de falta de liquidez durante el año, no es normal que en julio se quede sin reservas para enfrentar sus pagos ordinarios. La carencia más importante de dinero en el mercado interno suele ocurrir en diciembre, cuando el sector privado paga aguinaldos y otras obligaciones.

La atípica ausencia de efectivo llevó, este mes, a la Administración a priorizar sus gastos. Según Arroyo, esto obligó a reprogramar para finales de julio el pago de ayudas para familias pobres y para las Juntas de Educación.

Se fragua otra alternativa de financiamiento

El Ministerio de Hacienda opera con ahogo en la actualidad debido a que el endeudamiento en el mercado local es la única línea de financiamiento con la que cuenta. Sumado a esto, las tasas de interés aumentaron mientras el déficit fiscal crece. En diciembre, la brecha entre los gastos y los ingresos del Gobierno fue equivalente a un 5,2% del producto interno bruto (PIB).

Fernando Rodríguez, viceministro de Ingresos de esa cartera, adelantó hace dos semanas a La Nación que, con el fin de aumentar las posibilidades de financiamiento, el área de Egresos trabaja en un proyecto de ley para solicitarles a los diputados la aprobación de una nueva colocación de bonos soberanos en el exterior.

Aunque Helio Fallas había dicho en el 2015 que esa alternativa era "patear la bola para adelante", las intenciones de concretarla las confirmó esta semana la viceministra de Egresos, Martha Cubillo, quien agregó que el plan de Hacienda es también obtener el aval legislativo para respaldar con títulos valores estatales posibles créditos con organismos financieros internacionales.

"Hay que ponerse serios ¡por Dios! Yo sé que usted me la tiene que hacer, pero la pregunta me hace temblar en este sentido: es que eso es patear la bola para adelante. Hay que ser serios como país. A mí se me cae la cara de vergüenza cuando yo voy donde los organismos internacionales", declaró hace dos años el ministro Fallas al hablar de una nueva colocación de bonos en el exterior durante una entrevista con el semanario El Financiero.

Este viernes, sin embargo, el jerarca confirmó que Hacienda ya tiene avanzadas las conversaciones con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y con el Banco Mundial (BM) para que esas entidades colaboren con proyectos especiales de apoyo presupuestario.

La idea no es nueva pues desde mayo del 2015 Hacienda evalúa solicitar un préstamo de $500 millones para desahogar el presupuesto, financiado en el 2017 en un 46% con endeudamiento público.

Esa es otra alternativa para fondear el próximo plan de gastos ante las pocas posibilidades de que este año, anterior a las elecciones presidenciales del 4 de febrero entrante, el Parlamento se aboque a discutir una reforma tributaria que acarree más recursos frescos al erario por el lado de la recaudación de impuestos.

El gobierno de Luis Guillermo Solís cree necesaria una modificación tributaria más agresiva que la que propuso originalmente, en la que el punto más relevante era un incremento de dos puntos porcentuales (de un 13% a un 15%) en la tasa del impuesto sobre las ventas al transformarlo en el impuesto al valor agregado (IVA).

La Administración considera que, dado el progresivo deterioro en las finanzas públicas, ahora sería necesario incluso plantear un aumento mayor en la tasa del IVA.