Hacienda admite que el plan no implicará un ahorro significativo en las finanzas públicas

Por: Aarón Sequeira, Esteban Mata Blanco 2 junio
El Gobierno intenta ponerse de acuerdo con todos los nueve partidos políticos para hacer una reforma al empleo público menos dura que la originalmente propuesta por la liberacionista Sandra Piszk.
El Gobierno intenta ponerse de acuerdo con todos los nueve partidos políticos para hacer una reforma al empleo público menos dura que la originalmente propuesta por la liberacionista Sandra Piszk.

Luego de una reunión rápida en el Congreso, el gobierno acordó con los partidos políticos presentar el lunes una reforma cosmética al empleo público, la cual dejaría por fuera la posibilidad de ponerle límite al principal disparador del gasto en las remuneraciones del Estado: las anualidades.

Se trata de un plan que no tendrá un impacto importante en el gasto público, según admite el propio Poder Ejecutivo.

Así lo anunciaron este jueves los viceministros de la Presidencia y de Hacienda, Luis Paulino Mora y Fernando Rodríguez, luego de reunirse con los jefes de fracción de la Asamblea Legislativa, entre los que estaban los líderes de Liberación Nacional (PLN), Acción Ciudadana (PAC), Frente Amplio y Unidad Social Cristiana (PUSC).

Luis Paulino Mora detalló que se acordó presentar, la próxima semana, el borrador de un solo proyecto de ley que tocaría cuatro asuntos: un tope a los sueldos más altos del Estado, un sistema de salario único para los principales jerarcas del Gobierno y una reforma a los pluses conocidos como prohibición y dedicación exclusiva.

Por fuera quedan las anualidades, que en el 2016 absorbieron ¢278.000 millones solo en el Gobierno Central y que crecen el doble de rápido que los sueldos base. Tampoco se tocarían pagos por cesantía, disponibilidad, zonaje ni un plan para evitar que las convenciones colectivas sean renovadas de forma automática.

El viceministro de Hacienda dijo que la propuesta es importante porque serviría para desbloquear la discusión sobre un aumento de impuestos, pero enfatizó en que las reformas por discutir no significarían un ahorro significativo para el Estado. "Cualquier discusión sobre un tema de empleo no tiene una finalidad fiscal, no tiene un impacto en términos de gasto en el corto plazo, como para decir que es una solución a los problemas que tenemos. (...) Lo que buscamos es crear más orden en el empleo público, buscar más racionalidad en algunos gastos pero, sobre todo, abrir la posibilidad de discutir otros temas", dijo.

En tanto, el viceministro de la Presidencia, enfatizó que el proyecto de ley se basaría en proyectos que ya los partidos han presentado: "Son expedientes que ya están, pero vamos a hacer un conglomerado y el objetivo es tener una propuesta única en la que podamos avanzar".

ESTOS SON LOS TEMAS QUE SÍ SE DISCUTIRÍAN:

-Topes a los salarios del sector público

La idea es ponerle un límite a los salarios del sector público, de manera que no superen los ¢5,3 millones o ¢5,5 millones mensuales. Existen dos proyectos con ese objetivo, uno del PUSC y otro del Frente Amplio. Ninguno aplicaría un recorte a los sueldos que hoy superen ese monto, sino a los nuevos. La iniciativa socialcristiana agrega que estos altos salarios solo podrían crecer de acuerdo con la inflación. El plan frenteamplista propone que, en el caso de los altos mandos de entidades que operen en competencia, el sueldo se establecerá con base en un estudio de mercado.

-Salario único para presidente, vicepresidentes, diputados, directores y oficial mayor

Un proyecto pretende evitar que los salarios de estos altos jerarcas dependan de pluses como prohibición y dedicación exclusiva. En lugar de ello, habría salarios únicos. Los ministros ganarían igual salario que los diputados: ¢3,8 millones. El presidente ganaría el doble de los diputados: ¢7,6 millones. Los viceministros percibirían un 80% del salario de un legislador, unos ¢3 millones, por ejemplo.

-Dedicación exclusiva y prohibición

Un proyecto del PLN generaría un pago adicional por dedicación exclusiva que no existe actualmente: un 30% para los profesores universitarios, pero mantiene los porcentajes actuales de un 55% para licenciados y un 20% para bachilleres. En cuanto a la prohibición, se eliminaría la posibilidad de pagarles ese plus a los empleados públicos no profesionales, pero mantendría los porcentajes actuales del 65% para licenciados y 30% para bachilleres.

ESTOS SON LOS TEMAS QUE NO SE DISCUTIRÍAN:

-Límite a anualidades

No se discutiría un proyecto que limitaría el pago de anualidades solo a los empleados públicos muy buenos y excelentes. Actualmente, se le paga a los buenos, muy buenos y excelentes; en la práctica, es a más del 99% de los funcionarios. El plan además fijaba que el aumento anual por cada año laborado no podía superar un 2,54% del salario base, por año laborado. Actualmente, algunas entidades pagan hasta un 9%. Las anualidades son el principal disparador del gasto en remuneraciones públicas. Otro proyecto del Libertario pretendía que solo se le pagara este incentivo a una quinta parte de los empleados públicos que reciban una calificación de "excelente" en la evaluación anual.

-Cesantía, convenciones colectivas, disponibilidad

Tampoco se discutirían reformas para ponerle tope a la cesantía en el sector público, ni para impedir la renovación automática de convenciones colectivas. Igualmente, quedan por fuera nuevas regulaciones sobre otros pluses como disponibilidad, zonaje, carrera profesional.

Van primero por lo que tiene consenso

El Ejecutivo pretende dar este paso luego de que, hace poco más de una semana, empezara a explorar el apoyo de los partidos a los proyectos de empleo público, con la intención de desbloquear el camino de los planes para subir los impuestos de ventas y renta.

Según Luis Paulino Mora, la discusión sobre las anualidades quedaría por fuera, por el momento, porque se está a la espera de definición del Frente Amplio. "Por ahora avanzaríamos con el resto, en donde parece haber consenso", dijo el viceministro.

Aunque están conscientes de la propuesta que les presentó Luis Paulino Mora, los jefes de los partidos no se comprometen aún en temas específicos, pues alegan que hay que esperar la propuesta gubernamental.

Incluso, la jefa del PLN, Karla Prendas, alegó que desconocía cuáles serían las propuestas que Mora uniría en un mismo proyecto de ley.

"El Gobierno va a empezar a revisar, con las fracciones, qué unificación podría existir con los cinco proyectos, para ver si se puede presentar una sola propuesta. Yo desconozco los temas, solo fue la generalidad", aseguró la liberacionista.

Otros colegas suyos, más enterados de la propuesta de Mora, comentaron que deben ver el texto, para definir la posible aprobación del proyecto o los proyectos.

Fabricio Alvarado, de Restauración Nacional, dijo que a su criterio es más fácil avanzar proyecto por proyecto, dándoles prioridad a los asuntos menos complicados.

"No, no hay ningún acuerdo. Hubo una propuesta que planteó el viceministro de la Presidencia, de que hay varios proyectos sobre topes y se pueden unir en uno solo. Él planteó la posibilidad de trabajar sobre esos proyectos, tratar de juntarlos todos y elaborar uno solo", comentó William Alvarado, del PUSC.

El jefe de los oficialistas, Javier Cambronero, cree que hubo poco tiempo para que Mora lanzara sus cartas; sin embargo, cree que hay posibilidades de avanzar con un consenso entre partidos.

"Se le ha insistido al Partido Acción Ciudadana (PAC) de que, si quiere impuestos, debe dar señales. Pues se han dado señales durante dos años, ha habido una mejora recaudatoria, una directriz presidencial para el congelamiento de plazas", comentó Cambronero.

Añadió que, ahora sí, es tiempo de entrar en una discusión sobre los impuestos y, para eso, quieren abrir la puerta con la llave de los planes sobre empleo público.

El viceministro de Hacienda insistió en ello, en la utilidad que tiene para el Gobierno esa discusión, pero no en términos de ahorro, sino de facilitar una discusión pendiente sobre los tributos.

"A nosotros, en el Ministerio, nos interesa que se abra la discusión sobre los temas de impuestos y la regla fiscal, para que podamos atender lo que viene. Ha habido interés de los partidos de discutir una agenda fiscal amplia, pero abrir la discusión con temas de empleo público", apuntó Fernando Rodríguez.