Por: Aarón Sequeira 4 mayo
El diputado de Frente Amplio, Gerardo Vargas Varela, es sacerdote con un permiso obispal para ejercer la política, mas no cuenta con una dispensa papal, indispensable para dejar de ser clérico.
El diputado de Frente Amplio, Gerardo Vargas Varela, es sacerdote con un permiso obispal para ejercer la política, mas no cuenta con una dispensa papal, indispensable para dejar de ser clérico.

El diputado Gerardo Vargas Varela, del Frente Amplio, no se arrepiente de haber favorecido con su voto nulo la elección del legislador Gonzalo Ramírez, de Renovación Costarricense, como presidente de la Asamblea Legislativa el 1.° de mayo.

No se arrepiente, sostiene que hizo lo correcto. El sacerdote dice que no votaría ni por el diputado evangélico ni por Ottón Solís, en vista de que este se negó a firmar un compromiso para no impulsar por la vía rápida reformas para controlar el gasto en empleo público.

No se arrepiente pero, a la vez, dice que aplaude, respeta y acepta el pronunciamiento emitido el martes por la Comisión Política del Frente Amplio que literalmente acordó: "Lamentar que el diputado Gerardo Vargas no reconozca el error cometido y llamarlo al diálogo y a asumir una posición más constructiva".

A continuación, una conversación sobre lo sucedido.

– A raíz de lo dicho en la Comisión Política, las recomendaciones hechas, Suray Carrillo habla de su error y renuncia. En su caso, ¿sostiene usted que debió votar como lo hizo?

– Sí, claro, yo voté como mi consciencia me lo indica. Mi consciencia me indica que ni Gonzalo Ramírez ni Ottón Solís son personas que debían tener la presidencia de la Asamblea Legislativa. Uno por su agenda antiderechos humanos y el otro por su agenda neoliberal, contra los empleados públicos de este país. Entonces, en consciencia, yo no puedo votar por ninguno de los dos. Opté por votar por mí mismo.

– Ahora, si usted votaba así, ¿es consciente de que ayudaría a uno u otro?

– Desgraciadamente tenemos un Reglamento de la Asamblea Legislativa hecho para el bipartidismo, no para una conformación como la que tenemos en este momento en la Asamblea. Cuando dice eso el Reglamento, no se pensó nunca que iban a haber nueve fracciones legislativas.

"Por lo tanto, está acomodado para el bipartidismo. Lógicamente, yo, al votar por mí mismo, toman mi voto y se lo dan al que más votos sacó".

– Pero usted estaba consciente de que eso iba a suceder...

– Digamos, yo soy consciente de lo que dice el Reglamento.

-Sí, y de que iba a beneficiar a un pastor o a un defensor de las reformas al empleo público.

– La suma se hace posterior a la votación, no antes de la votación. Nadie puede decir que mi voto, que yo voté consciente, ya sea por Gonzalo Ramírez ni por Ottón Solís, porque nadie sabía cómo iba a quedar la votación, el que diga eso es un mentiroso.

– Claro, pero usted está consciente de que iba a beneficiar, con su voto nulo, a uno u otro.

– Ah sí, claro, por supuesto, porque así lo establece el Reglamento. No iban a aceptar que el voto fuera para mí.

– Con el resultado que se dio, ¿está contento? ¿Está feliz de que el voto suyo haya servido para poner al predicador en la presidencia?

– Me tiene sumamente molesto que mi voto, que fue por mí, lo usen para dárselo a una persona que yo creo que no debe ser presidente de la Asamblea Legislativa. Eso es totalmente injusto, no sé si es la palabra correcta.

"Me parece que tomar el voto de un diputado que no cree que Gonzalo Ramírez deba ser presidente de la Asamblea Legislativa y se lo den a él, me parece que eso hay que corregirlo inmediatamente, porque está muy mal hecho en el Reglamento".

– Pero, don Gerardo, ¿usted es consciente de que usted podía salirse del plenario antes de que iniciara la votación y su voto no se hubiera emitido ni contabilizado en el total?

– Ehhhh, este, no, no es cierto. En el artículo 201 dice que el diputado que no está también se le suma al que tenía más votos.

– Sí, pero eso se refiere a si se retira del salón una vez iniciada la votación, o si se aparta de la curul.

– Si está ausente también dice, léalo y verá (según el Reglamento, si al iniciar la votación, el diputado no está en el salón, su voto no se contabiliza dentro del total de boletas que se deben repartir. Sólo se contabiliza si al anunciar la votación y pedir el cierre de puertas, el diputado se retira.)

– ¿Hay afinidad entre usted, sacerdote católico y Gonzalo Ramírez, pastor evangélico? Se podría decir que son "hombres de Dios", usted aún es un clérigo, no ha recibido la dispensa papal para colgar los hábitos, y él es un predicador cristiano, también. Tal vez se podría pensar que por eso usted votó indirectamente por él...

– Mire, si usted lo pone desde el punto de vista de la fe, en ese tema, Gonzalo Ramírez y yo somos como el agua y el aceite, porque nuestras posiciones teológicas son totalmente diferentes.

– Ambos son clérigos cristianos, o más bien pastores, en cierta forma.

– Sí, pero con visiones totalmente diferentes de la vida. Yo no puedo tener, desde el punto de vista de la fe, las posturas teológicas que tiene Gonzalo Ramírez. Él, por ejemplo, no cree en las uniones de hecho entre personas del mismo sexo, yo sí. Teológicamente somos como el agua y el aceite.

–En el caso de Ottón Solís, aparte de sus posiciones sobre empleo público, ¿qué más le cobra a ese diputado? De todas formas, usted sabe que un jerarca legislativo está amarrado, no puede jugar de dictador, que las posiciones de Solís, dentro de su fracción, el PAC, no son bien vistas ni siempre apoyadas. ¿Qué le cobra más allá, desde que lo conoce?

– Mire, nosotros estuvimos negociando, varias veces con Ottón Solís durante esta semana. Yo le dije a mi fracción, Ottón Solís debe poner por escrito un compromiso, firmado por él, de que no va a implementar ni por la vía rápida ni por ninguna otra, ningún proyecto que esté contra el empleo público. Él no lo firmó. Yo no puedo votar por una persona que no quiere comprometerse a defender a los empleados públicos de este país. Sencillamente eso es así.

– Pero tampoco estaba pidiéndole el PAC al Frente Amplio un compromiso para facilitarlo, para darle vía rápida...

– Mientras yo no tuviera un documento firmado por Ottón Solís de defensa absoluta de los empleados públicos de este país, yo no iba a votar por él.

– ¿No hay ningún otro cobro, nada ahí que le resienta a él?

– A Ottón, como persona y como diputado, le tengo mi admiración y mi respeto absoluto.

– ¿Usted habría preferido que su voto hubiera beneficiado a Ottón, aunque lo hubiera dado por usted mismo, que a Gonzalo Ramírez?

– No, es que yo, mi, mientras...

– A ver, sin hablar de escenarios hipotéticos, que no nos queda ni a usted ni a mí, por sus años en la Asamblea, como asesor, y ahora diputado (siete en total), hacernos de la vista gorda sobre lo que dice el Reglamento no nos queda. Tomando en cuenta que usted sabe que el Reglamento lo impone, nadie iba a cambiar de última hora el Reglamento, para hacerlo diferente, y consciente de que su voto se lo iban a sumar a alguien. ¿Habría preferido que se lo sumaran a Ottón y no a Ramírez?

– Yo hubiera preferido, a consciencia, para estar totalmente tranquilo y feliz el día de hoy, que el PAC hubiera aceptado la propuesta que le hizo el Frente Amplio, que pusieran a Emilia Molina, que tenía consenso en el FA.

– Claro, pero es un escenario hipotético que el PAC nunca aceptó. Solo ella escuchó las propuestas.

– Bueno, pero nosotros sí lo propusimos y el PAC nos rechazó. Eso habría sido, para mí... Usted me está preguntando qué pienso, eso es. Lo ideal es que Emilia Molina hubiera sido la candidata y, entonces, todos habríamos votado por ella.

– ¿Usted aceptará sin reparos las sanciones que le imponga la Comisión Política del Frente Amplio? ¿Apelará?

– Mire, yo, en primer lugar, quiero ser muy claro. Le pido que lo que voy a decir lo publique íntegro. En primer lugar, aplaudo la reunión de la Comisión Política que hubo anoche (el martes). A mí me parece que esas reuniones son las que debe hacer un partido político maduro, es arreglar internamente ese tipo de cosas.

"Por eso aplaudo esa reunión de la Comisión Política, respeto en su integridad el comunicado que la Comisión Política hizo público, lo respeto y lo aplaudo y, por supuesto, que todo lo que ahí dice, incluso sobre mi persona, también lo acepto, porque es así como en un partido como este se deben hacer las cosas, a lo interno, en los espacios que corresponde".

– ¿Considera usted que Ligia Fallas y Jorge Arguedas deben dejar el partido, declararse independientes o, incluso más, renunciar a las curules?

– Eso es un asunto que les compete a ellos, no a mí.

– ¿Pero cuál es su opinión formada sobre eso?

– Pues no me compete lo que van a hacer Ligia o Jorge. Yo puedo hablarle sobre mí, que soy diputado del Frente Amplio. Lo que hace otro diputado del partido, no me compete a mí decidirlo.

– ¿Sobre la renuncia de Suray Carrillo a la jefatura, es lo que debía hacer?

– No sé, ella tomó la decisión y no me queda más que respetarla, la respeto totalmente. Presentó su renuncia y tendrá las razones por las cuales lo hizo. La respeto en su integridad.

– ¿Cómo queda la relación entre usted y la fracción ahora?

– Mire, nosotros somos personas maduras, esto no cambia el trabajo que hacemos. Tenemos que seguir, en la política este tipo de cosas suceden, el que piensa que estar en política es una luna de miel permanente, está totalmente equivocado. Lo importante es que se sepan solucionar las diferencias y continuar la vida del partido con responsabilidad.

– ¿Siente que habrá un cobronazo del electorado al FA por todo lo que ha sucedido, estos quiebres, estas luchas internas tan evidentes?

– Mire, si en el Frente Amplio tenemos una dirigencia, una militancia madura, ese tipo de cosas deben ayudarnos a fortalecernos y darnos cuenta de que tenemos capacidad de tener diferencias y seguir adelante, porque el Frente Amplio es más que un 1.° de mayo. Es un proyecto político que fundó José Merino, para transformar el país.