Por: Natasha Cambronero 22 agosto, 2016

El expresidente de la República, Luis Alberto Monge Álvarez (1982-1986), se recupera del paro cardiorrespiratorio que sufrió la noche del sábado y podría salir del Hospital San Juan de Dios el próximo miércoles.

La directora de ese centro médico, Ileana Balmaceda, dijo la tarde de este lunes, que Monge se encuentra estable y de buen humor.

Agregó que su salida del hospital solo depende de un último chequeo médico que le deben practicar en las próximas horas, pues en los exámenes anteriores salió "normal". Incluso, expresó que su egreso de la Unidad de Cuidados Intensivos se podría adelantar para mañana martes, pero al filo de la tarde.

Balmaceda explicó que el exmandatario requiere ser sometido un monitoreo cardíaco, debido a que ingresó con una arritmia.

Tal estudio lo solicitó el cardiólogo de Monge. Antes también se le hizo una tomografía axial computarizada (TAC) y otros exámenes del corazón y de química clínica, precisó la doctora.

"No puedo entrar mucho en detalles por privacidad de don Luis Alberto, pero si les puedo contar que está en buenas condiciones y si el examen sale bien, pues se le egresará el miércoles", declaró Balmaceda.

La jerarca del San Juan de Dios no descartó que, antes de ingresar al hospital, haya sufrido un paro cardiorrespiratorio como dijo el domingo, el sobrino de Monge, Johnny Araya, el actual alcalde de San José.

"Yo no me puedo referir a eso porque nosotros no tenemos la condición del paciente antes (de ingresar), cuando se recibió, no se recibió en paro. Si hubo paro o no, si le hicieron maniobras o no, eso estaba fuera del hospital, nosotros no tenemos esa condición en ese momento", añadió la directora del San Juan de Dios.

Araya relató a La Nación que él se encontraba con Monge en el momento que este debió ser trasladado en condición delicada en ambulancia al San Juan de Dios, pues ambos estaban en la celebración de cumpleaños del hermano del alcalde josefino, Rolando Araya, en la casa de este último en el residencial Montaña del Sol, en Santa Ana.

Según contó, el expresidente comenzó a sentirse mal y decidió marcharse a su casa; sin embargo, el carro que lo trasladaba se devolvió pocos minutos después debido a que Monge tenía muchas dificultades para respirar.

Allí, sin poder bajarse del vehículo, recibió atención médica de varios doctores que se encontraban en la actividad y hasta respiración boca a boca de uno de ellos. Esas maniobras lograron estabilizarlo mientras llegaban dos ambulancias de la Cruz Roja. Al final, el automóvil donde viajaba el exgobernante debió ir a topar a los paramédicos en la entrada del residencial.