Nuevo texto aclara concepto de seres vivos protegidos: domésticos y domesticados

Por: Aarón Sequeira 10 mayo
El proyecto de Ley de Bienestar Animal que se discute en el Congreso tiene un nuevo texto, que establece la protección para animales domésticos y domesticados, o sea, que convivan con el hombre.
El proyecto de Ley de Bienestar Animal que se discute en el Congreso tiene un nuevo texto, que establece la protección para animales domésticos y domesticados, o sea, que convivan con el hombre.

Diputados a favor y en contra del proyecto de Ley de Bienestar Animal finalmente se pusieron de acuerdo en un texto que no sólo resolvería las dudas de la Sala Constitucional, sino que también limaría asperezas entre grupos políticos.

El nuevo texto, que lleva firmas de casi todas las fracciones políticas, solamente fijaría la protección legal contra el maltrato de animales domésticos y domesticados, con el fin de superar el señalamiento que hizo la Sala IV, que consideró el concepto antes establecido de animal como muy abierto y difuso.

Específicamente, la iniciativa establece que los animales domésticos que serían protegidos por esta legislación son aquellos que "por sus características evolutivas y de comportamiento convivan con el ser humano".

En este grupo de seres vivos se incluyen, por ejemplo, perros y gatos, así como animales de granja, como vacas, caballos, ovejas, cerdos, entre otros.

La definición de animales domesticados establece que son aquellos "que mediante el esfuerzo del ser humano han cambiado su condición salvaje".

Para Marcela Guerrero, esto se refiere a animales de condición salvaje que tienen que convivir con los humanos, entre ellos los que están en zonas protegidas.

Según el legislador Juan Marín, del Partido Liberación Nacional (PLN) y uno de los más férreos opositores a ciertos aspectos de la iniciativa original, con esa nueva redacción se logra un consenso para avanzar en la iniciativa, sea este jueves 11 o el próximo lunes 15.

El verdiblanco asegura que la redacción del concepto de animal que intentaron promover legisladores como Marcela Guerrero, del Partido Acción Ciudadana (PLN); el liberacionista Ronny Monge y Ligia Fallas, del Frente Amplio, incluía también a animales silvestres que ya están considerados dentro de la Ley de Vida Silvestre.

Marín alega que incluir a este tipo de seres vivos generaría un vicio por inconexidad en la iniciativa de Ley sobre Bienestar Animal.

Guerrero coincidió con Marín en el sentido de que estos animales silvestres ya están protegidos por otra legislación, que castiga con mayor dureza la cacería y el cautiverio de ese tipo de animales.

Sin embargo, la oficialista reconoció que hay un grupo de seres que no se está considerando, que son los animales en cautiverio pero de naturaleza salvaje, como el león. Añadió que hay varios legisladores que aún tienen la intención de incluirlos en la ley, pero que para eso no hay consenso.

El libertario Otto Guevara, quien ya ha tenido las firmas suficientes para hacer la consulta de constitucionalidad de este proyecto dos veces, con resultados favorables de parte de los magistrados, aseguró que si el texto se aprueba tal como él mismo lo firmó, entonces no sería necesario llevarlo nuevamente al tribunal constitucional.

"De eso (no hacer la consulta de constitucionalidad) no se habló, pero tampoco de lo contrario. Si la moción se respeta, ya con eso se corrige todo lo que nosotros hemos señalado. Ya se hicieron las correcciones luego de la primera consulta, en la segunda también nos dieron la razón", comentó Guevara.

El consenso en el nuevo texto se consolidaría este jueves, cuando los diputados libertarios y liberacionistas retiren las mociones que tienen presentadas para modificar la iniciativa legal.

La primera aprobación que recibió la iniciativa sobre bienestar de los animales fue en julio del 2016. Luego, la Sala determinó que había penas de cárcel y multas excesivas.

La segunda aprobación que recibió la iniciativa, en el plenario, tuvo lugar en noviembre del año pasado, cuando se redujeron las sanciones y se envió nuevamente a estudio de los magistrados constitucionales.

Sin embargo, el 1.º de febrero pasado se determinó que el concepto de animal era tan abierto que podría interpretarse que se aplicaría la cárcel por matar peces, octópodos, aves, reptiles o anfibios. Eso se debía a que el concepto de animal en la ley era tan amplio que dejaría abierta esa puerta judicial.

Ya desde noviembre, los legisladores habían bajado las penas de cárcel y las multas que originalmente se habían considerado en la Sala IV como desproporcionadas.

Actualmente, los castigos establecidos en la propuesta son los siguientes:

De 3 meses a 2 años de cárcel por...

1. Matar dolosamente a un animal (excepto cuando se trate de consumo personal o familiar o por actividades agropecuarias).

De 3 meses a un 1 año de cárcel por...

1. Dañar a un animal de manera que:

-Pierda un sentido

-Pierda un órgano

-Pierda un miembro

-Le quede un daño persistente a su salud

-Tenga un sufrimiento intenso

-Sufra una agonía prolongada

2. Organizar peleas de animales

3. Tener sexo con animales

4. Practicar la vivisección con fines distintos a la investigación (dividir en partes un cadáver)

-De ¢106.000 a ¢212.000 de multa por...

1. No recoger heces de animales en la vía pública

2. No garantizar condiciones de limpieza a los animales

3. Promover peleas de animales

4. Aumentar la peligrosidad de los animales

Una vez retiradas las 19 mociones que hay sobre el proyecto, bajo expediente 18.298, solamente quedaría la propuesta del texto consensuado y se procedería a su discusión en el plenario.

No obstante, antes de esta ley, presentada por iniciativa popular desde el 2011, está en el camino la discusión del proyecto de Ley de Recurso Hídrico (también gestionada por iniciativa popular ante el Congreso), al cual se le daría voto negativo para enviarlo al archivo.

Por tanto, la iniciativa sobre bienestar animal quedaría para el próximo lunes.

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