Góngora, Villalta, Mendoza y otros quieren que ofrezca disculpas a gais

Por: Aarón Sequeira 26 febrero, 2013

Diputados de todas las fracciones legislativas piden que Justo Orozco, de Renovación Costarricense, renuncie a la Comisión legislativa de Derechos Humanos, en la que ejerce la presidencia desde mayo pasado.

Los pares del legislador cristiano consideran ofensivas las declaraciones que él dio la semana anterior, en las cuales dijo que solamente reconoce a las personas gais “cuando sueltan el plumero”.

Carlos Góngora, jefe del Movimiento Libertario, fue el primero en tomar el micrófono ayer, para exigir del líder del Partido Renovación Costarricense que modere sus palabras y que deje la Comisión.

“Tiene que renunciar. Es inaceptable que un miembro del primer poder de la República emita estos criterios y que luego una persona muy fanática se sienta legitimada”, dijo el libertario.

A Góngora se unieron José María Villalta, del Frente Amplio; Juan Carlos Mendoza, Carmen Muñoz y María Eugenia Venegas, del Partido Acción Ciudadana, además de la socialcristiana Gloria Bejarano.

Justo Orozco llegó a la presidencia de la Comisión Especial de Derechos Humanos en mayo pasado, con el apoyo de diputados de Liberación Nacional y el Movimiento Libertario.

Diversas organizaciones han hecho campañas contra el diputado, quien, además, es presidente del Partido Renovación Costarricense, y abiertamente está en contra la unión civil entre personas del mismo sexo que se discute en la Asamblea Legislativa.

“Perdón, solo a Dios”. Una ciudadana, abogada, de nombre Theidyl Arias Chaves, entró ayer al Congreso por la puerta del público.

Ella dijo a los guardias de seguridad que visitaría a Justo Orozco. Llegó al vestíbulo del plenario, buscó y encontró al diputado, y le exigió que se disculpara por declaraciones que dio contra los homosexuales el jueves pasado.

Orozco le respondió a la mujer que no tiene que pedirle perdón a nadie. “No los conozco”, dijo en referencia a las personas que, según él, solo reconoce “cuando sueltan el plumero”.

“Solo tengo que pedirle perdón a Dios”, dijo el presidente de la Comisión de Derechos Humanos, que se niega a renunciar a ese puesto. Justo Orozco termina su periodo en ese foro el 30 de abril.

“Si me la ofrecen, no le voy a rehuir”, comentó el diputado, quien asistirá al Congreso Centroamericano de Bioética, el 7 y 8 de marzo, para saludar al doctor español Jokin de Irala, quien asegura que la homosexualidad se puede curar.