El mandatario descartó dar informe en plenario, luego de varios días de pugna

Por: Aarón Sequeira 19 agosto, 2014
El PLN fue el principal opositor a escuchar el informe del presidente Luis Guillermo Solís sin que él responda preguntas, una por una. En la foto, Karla Prendas, Danny Hayling y Juan Marín, diputados verdiblancos. | VALERIA QUARTARA
El PLN fue el principal opositor a escuchar el informe del presidente Luis Guillermo Solís sin que él responda preguntas, una por una. En la foto, Karla Prendas, Danny Hayling y Juan Marín, diputados verdiblancos. | VALERIA QUARTARA

Las puertas de la Asamblea Legislativa se cerraron ayer para que el presidente de la República, Luis Guillermo Solís, llegue a dar su informe de los primeros 100 días de gestión este jueves 21.

Tras varios días de pugna entre dos bloques de fracciones políticas, ayer se votaron dos mociones, una para recibir a Solís tal como él mismo lo quería y otra para atenderlo según los parámetros de Liberación Nacional, el Movimiento Libertario y los cristianos.

Ninguna de las dos propuestas tuvo el apoyo de 38 legisladores, los necesarios para poder hacer una sesión solemne especial, el jueves a partir de la 1:30 p. m.

La primera propuesta era oficialista y recogía la intención de Solís de dar un informe de una hora, escuchar las réplicas de las nueve fracciones y responder con un cierre de 30 minutos.

Liberación Nacional pujó por crear un mecanismo que les permitiera escuchar primero al presidente y luego lanzarle preguntas, que a Luis Guillermo Solís le tocaría responder una por una.

El único avance que hubo, en algún momento, fue para que el informe se leyera frente a los legisladores el jueves por la tarde.

“Nosotros queremos que el presidente venga a la Asamblea. Estamos dispuestos a hacer solo cinco preguntas”, dijo el jefe de fracción del Partido Liberación Nacional (PLN), Juan Luis Jiménez.

Por su parte, Mario Redondo, de la Alianza Demócrata Cristiana (ADC), dijo que buscan mantener la posibilidad de diálogo con el presidente, pero está en contra de que Solís conteste “en combo”.

Rolando González, también del PLN, criticó que fuera el presidente de la Asamblea Legislativa, Henry Mora, quien negociara en nombre del presidente Solís y no el ministro de la Presidencia, Melvin Jiménez, o su viceministro, Daniel Soley.

El diputado de Renovación Costarricense Gonzalo Ramírez aseguró que se quería aprovechar la sesión con el presidente para paliar el distanciamiento que desde la oposición se siente hacia la Casa Presidencial.

“Queremos encontrar la cercanía que hasta el momento no hemos alcanzado”, apuntó Ramírez.

La opinión de Henry Mora es que, si bien hay interés de que el presidente llegue al plenario del Congreso sin que se haga un show de dimes y diretes, primero hay que garantizar las condiciones.

“No se puede provocar un show que, supuestamente, nadie quiere. Al agotarse las vías, se buscará otra sede”, dijo Mora.

Otra casa. Tras la votación de las dos mociones y luego del desgaste de varios días de discusión, Luis Guillermo Solís anunció anoche que buscará una sede alterna para entregar el informe de los 100 días ante sectores sociales y productivos, así como a la ciudadanía.

En una nota al presidente del Congreso, Henry Mora, el mandatario deploró que no se le abran las puertas del plenario y calificó de “lamentable” que anoche no se diera el acuerdo entre las nueve fracciones legislativas.

En su nota, el presidente Solís afirmó que el Partido Acción Ciudadana (PAC), el Frente Amplio, la Unidad Social Cristiana (PUSC), Renovación Costarricense y el Movimiento Libertario sí quisieron un “debate político de altura”.

“Este informe le pertenece, principalmente, al pueblo de Costa Rica, a la ciudadanía activa, vigilante y democrática que hace grande a nuestra patria y de la cual me enorgullece ser su gobernante”, dijo Solís anoche.

Del informe del presidente se ha esperado que revele el estado del Gobierno tal como Luis Guillermo Solís lo recibió de manos de Laura Chinchilla, además de un listado de los principales objetivos que se plantea el mandatario que fue elegido por el PAC.

El gobernante añadió que el informe revela una administración que busca combatir la ineficiencia de las instituciones públicas, las prácticas abusivas, el despilfarro, la parálisis y la pésima gestión de la inversión estatal.