Evaluarán revocar nombramiento de ministros por medio de voto de censura

Por: Aarón Sequeira 5 agosto, 2014
De avanzar a un sistema parlamentario, el Congreso tendría un mayor control sobre el Poder Ejecutivo, desde los nombramientos hasta la rendición de cuentas e, incluso, la revocatoria del mandato de los funcionarios del Gobierno. | EYLEEN VARGAS.
De avanzar a un sistema parlamentario, el Congreso tendría un mayor control sobre el Poder Ejecutivo, desde los nombramientos hasta la rendición de cuentas e, incluso, la revocatoria del mandato de los funcionarios del Gobierno. | EYLEEN VARGAS.

En medio de la sequía de grandes discusiones en el Congreso, los diputados se aprestan a debatir una reforma política que enrumbe al país hacia un sistema parlamentarista, donde la Asamblea Legislativa tenga más control sobre el Poder Ejecutivo.

Siete bancadas legislativas integrarán una comisión para evaluar, por ejemplo, la posibilidad de que los diputados revoquen el nombramiento de los ministros o, incluso, del propio presidente de la República.

Según Otto Guevara, jefe de fracción libertario, además de la opción de destituir funcionarios electos en las urnas, el grupo estudiará la idea de que el Congreso pueda convocar a elecciones anticipadas si lo considera necesario.

La discusión se dará en la Comisión de Reformas del Sistema Político, aprobada hace dos semanas gracias a solicitud del PUSC por medio del acuerdo que alcanzó con el PAC para unir sus votos en la elección del Directorio legislativo del 1.° de mayo.

El foro tendrá siete miembros provenientes de Liberación Nacional (PLN), Acción Ciudadana (PAC), Unidad Social Cristiana (PUSC), Frente Amplio (FA), Movimiento Libertario, Renovación Costarricense y Alianza Demócrata Cristiana (ADC).

Para la discusión, se podrán tomar en cuenta las recomendaciones de la Comisión de Notables creada en el gobierno de Laura Chinchilla, la cual propuso un sistema semiparlamentario.

En ese esquema, un Congreso hasta de 87 legisladores (hoy 57) podría aprobar una moción general de censura contra el quehacer del Gobierno, a partir de la cual todos los ministros tendrían que renunciar. En respuesta, el mandatario podría solicitar elecciones anticipadas de diputados.

En los sistemas parlamentarios puros, además de poder revocar a los altos funcionarios ejecutivos, los diputados escogen al presidente o al jefe de Gobierno.

Además de los informes de los notables, la nueva comisión de reformas políticas puede echar mano de otros pla nes de ley existentes.

Revocatoria. Antonio Álvarez Desanti, representante del PLN en la nueva comisión, agregó que se podría revisar el sistema de elección de congresistas, que hoy consiste en listas cerradas de candidatos. Para él, en cambio, no es relevante, de primera entrada, aumentar el número de legisladores.

El candidato a presidir el foro es Mario Redondo, de ADC, quien ve en la comisión una posibilidad de aumentar la capacidad de la democracia “para resolver los problemas”. “Es para hacer viable el régimen actual en el que la Asamblea tiene un peso cada vez más importante, pero está conformada por varias fracciones, sin mayoría. El país tiene que prepararse para una forma de gobierno en que la realidad parlamentaria influya más en el aparato estatal”, dijo.

Además de diputados, los cinco partidos mayoritarios podrán contar con un asesor externo. Entre ellos, estarán los excandidatos presidenciales Rodolfo Piza (PUSC) y José María Villalta (Frente Amplio).

El también excandidato Otto Guevara propondrá a Abril Gordienko, su excompañera de la fórmula presidencial. Ni el PLN ni el PAC han definido sus figuras.

Para Rodolfo Piza, ahora secretario general del comité ejecutivo del PUSC, la comisión abre la oportunidad de revivir los proyectos de la junta de notables de modificar el sistema presidencialista para optar por uno parlamentario o semiparlamentario.

Según Piza, ese sistema dá primacía al Congreso y permite más gobernabilidad, pero de la mano con una revisión profunda del Reglamento legislativo, que actualmente faculta a un solo congresista detener la labor legislativa.

Para modificar el sistema político se necesita una reforma a la Constitución Política, cuyo trámite se toma al menos tres años y requiere de 38 votos .