Personas con ingresos menores a ¢2 millones tendrán préstamo al alcance

 24 mayo, 2013
 Víctor Hernández (PAC), impulsor del plan de beneficio a la clase media, con su compañera Yolanda Acuña. La aprobación fue unánime. | ALBERT MARÍN
Víctor Hernández (PAC), impulsor del plan de beneficio a la clase media, con su compañera Yolanda Acuña. La aprobación fue unánime. | ALBERT MARÍN

Con el voto afirmativo de los 47 diputados presentes, el Congreso aprobó ayer en primer debate la creación del Fondo para el Financiamiento de Vivienda a la Clase Media.

El proyecto, presentado por el legislador del Partido Acción Ciudadana (PAC) Víctor Hernández, permitirá a las familias con ingresos menores a los ¢2 millones acceder al préstamo.

Las personas con edades entre los 18 y 35 años tendrán al alcance el crédito para vivienda sin prima y sin gastos de formalización.

El texto indica “que hasta un 15% de los capitales de diferentes instituciones de ahorro y crédito se dediquen a financiar vivienda y que el 15% de la prima la dé el Banhvi”, subrayó Hernández.

Los recursos podrán emplearse en compra de vivienda, adquisición de lote para la construcción de inmueble, o bien la edificación de casas en terreno del propietario.

El plazo máximo de los préstamos para vivienda deberá oscilar entre los 20 años y los 30 años.

El diputado Hernández dijo en un comunicado: “El proyecto es bastante novedoso, va dirigido a un sector de clase media que no tenía acceso al bono de vivienda”.

Dinero a universidades. En la sesión de ayer, los legisladores aprobaron en primer debate un préstamo del Banco Mundial por $200 millones para los centros de enseñanza superior del Estado.

Las universidades de Costa Rica, Nacional, Estatal a Distancia y el Instituto Tecnológico podrán invertir el dinero para mejoras en infraestructura y la apertura de nuevos recintos.

El diputado del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) Rodolfo Sotomayor, y José María Villalta, del Frente Amplio, abogaron porque las universidades inviertan en las sedes regionales. Las instituciones tienen cinco años para invertir el dinero.