El plan pide autorización para gastar hasta ¢8 billones en el 2016

Por: Aarón Sequeira 24 noviembre, 2015
El diputado del PAC, Henry Mora, sondeó los apoyos a favor y en contra al Presupuesto Nacional del próximo año, entre otros con el legislador libertario Otto Guevara. | DIANA MÉNDEZ.
El diputado del PAC, Henry Mora, sondeó los apoyos a favor y en contra al Presupuesto Nacional del próximo año, entre otros con el legislador libertario Otto Guevara. | DIANA MÉNDEZ.

Los diputados aprobaron, anoche, en primer debate, el Presupuesto Nacional del 2016 por ¢8 billones, sin recortes.

Crecimiento
Crecimiento

La votación se realizó a las 8:45 p. m. y contó con el voto favorable de 32 legisladores, de la siguiente forma: 10 del Partido Acción Ciudadana (PAC), 14 del Partido Liberación Nacional (PLN), seis del Frente Amplio, un socialcristiano y la independiente Carmen Quesada.

En contra sufragaron seis del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC); tres libertarios; Mario Redondo, de la Alianza Demócrata Cristiana; Gonzalo Ramírez, de Renovación Costarricense, y Ottón Solís, del PAC

El Gobierno logró el apoyo del PLN gracias a una promesa de recortar gastos por más de ¢45.000 millones el otro año.

El principal artífice del acuerdo, el liberacionista Rolando González, no solo devolvió duros ataques del PUSC, sino que también alabó “el esfuerzo del Gobierno que hace pensar que seguirán cumpliendo acuerdos a futuro”.

La socialcristiana Rosibel Ramos deploró el pacto PLN-PAC. Aseguró que un presupuesto tan “gastón” no merecía el apoyo y criticó que no existe intención de contener el gasto gubernamental.

Ottón Solís, único oficialista que rechazó el plan del gastos, aclaró que está a favor del Presupuesto, pero dijo que le parecía mejor plan el del PUSC, con recortes por ¢50.000 millones.

Principales rubros
Principales rubros

Sin cortes. El Presupuesto del 2016 llegó al Congreso el 1.º de setiembre con una propuesta de gasto por ¢8 billones, o sea, un 0,54% más que el del 2015, que era de ¢7,8 billones.

Ese plan se distribuye, principalmente, en el pago de salarios e incentivos por prácticamente ¢2,5 billones, que en casi un 60% se financia con deuda.

La deuda pública se come otros ¢2,5 billones, mientras que las transferencias corrientes se llevan ¢2,4 billones.

El rubro de los servicios consume ¢208.000 millones y los bienes duraderos ¢98.400 millones.