El cartaginés dijo que meditará la decisión durante el receso navideño

Por: Aarón Sequeira 23 diciembre, 2015

Jorge Rodríguez pidió la palabra, tomó el micrófono con la mano y anunció a los demás diputados que piensa renunciar a la fracción legislativa del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) en enero.

Atacó a miembros del Partido y, sin decir nombres, aseguró que él está ahí desde antes que muchos otros. También dijo: “Maldita la hora en que llegaron a mi partido”.

“Tomaré una decisión para el próximo año, el Partido nunca lo dejaré, posible que a la fracción sí, porque hay cosas que uno debe sopesar qué es lo que vale más, si los principios de un hombre o los colores de una bandera que la utilizan y la llevan y la pisotean y en nombre de ese partido, en nombre de esa bandera, le clavan un puñal en la espalda”, aseguró Rodríguez.

Durante sus encendidas intervenciones, molesto porque le retiraron el uso de la palabra para discutir una moción, el cartaginés aseguró que hay muchos congresistas que se creen de una categoría superior y, otros, por tener “mucho dinero”, se consideran diferentes.

En dos o tres ocasiones más, aseguró el parlamentario que dejará la fracción socialcristiana, pero que primero se tomará los días de vacaciones para considerar si lo hace en enero.

Sin notificación. Luego del anuncio del legislador, el jefe de fracción del PUSC, Johnny Leiva, afirmó que ha intentado conversar con él, pero no ha podido.

“A la fracción no le ha comentado nada más que lo dicho en el plenario”, dijo Leiva, quien añadió que le extrañaba porque cree que no ha habido ningún desencuentro con él, salvo los roces que desde hace varios meses ha tenido con Rosibel Ramos, legisladora rojiazul de Pérez Zeledón.

Para Ramos, el tema de los conflictos es personal y no tiene nada que ver con los demás miembros de la bancada.

De hecho, los principales choques han tenido como escenario la Comisión de Asuntos Hacendarios, donde ambos jalan en sentidos opuestos: ella busca mayor control del Gobierno y el otro intenta ser un colaborador más del presidente, Luis Guillermo Solís, en asuntos de impuestos y gastos presupuestarios.

“La fracción hace lo posible a través de la Presidencia del Congreso, pero, obviamente, ellos no van a meter el hombro como yo, pues yo sí lo hago de forma irrestricta”, comentó Rodríguez ayer en la tarde, por teléfono.

El legislador de Cartago añadió que se enojó mucho porque el miércoles 16 de diciembre, en una sesión extraordinaria para ratifica el nombramiento de tres personas en la Junta Directiva del Banco Central de Costa Rica, su fracción metió una moción para revisar la única votación que se dio y, con eso, contribuyó a mantener al BCCR sin directiva, acéfala desde inicios de noviembre.

Alejado. Pero Rodríguez no es el único legislador, de los ocho que tiene el PUSC, alejado de la fracción parlamentaria.

Humberto Vargas también lanzó ataques al Partido, además de tener escasa presencia en las reuniones de la bancada de los lunes y de verse poco en el plenario. El 15 de noviembre, Vargas hizo una publicación en Facebook en la que califica a la cúpula socialcristiana de marionetas.

“Las mentiras y los engaños son los mismos (...). La gente ya no quiere a los mismos de siempre, haciendo siempre lo mismo. Seguir por ese camino será el funeral del PUSC”, anotó Vargas.

Sobre él, Leiva dijo que ha intentado lograr consensos, pero que las decisiones de cada uno son personales. Rosibel Ramos añadió que ella tiene poco vínculo con Vargas.